Martes, 06 de febrero de 2007
?C?mo la Iglesia perdi? el Fundamento?


* SIGLO I: Jes?s, luego de resucitar y antes de ascender al cielo, re?ne a los ap?stoles y les da instrucciones de no moverse de Jerusal?n, hasta recibir la ?promesa del Padre?, el bautismo con el Esp?ritu Santo, del cual ?l mismo les hab?a hablado (Lucas 24:49). Este bautismo ten?a como objetivo ?equiparlos con poder para ser testigos en Jerusal?n, en toda Judea, en Samaria y hasta lo ?ltimo de la tierra? (Hechos 1:8).
El Se?or asciende al cielo. El grupo de ap?stoles y fieles, se re?ne en el Aposento Alto para orar; era un n?mero de ciento veinte. D?as mas tarde, en la celebraci?n de la fiesta de Pentecost?s, el Esp?ritu Santo descendi? sobre los que estaban reunidos.
A partir de ese d?a la Iglesia comenz? a tomar forma. El ap?stol Pedro predica un poderoso mensaje de arrepentimiento y tres mil personas creyeron y fueron bautizadas (Hechos 2:41).
La caracter?stica de la Iglesia naciente fue: ?Y perseveraban en la doctrina de los ap?stoles, en la comuni?n unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones? (Hechos 2:42).
La Iglesia nace con ap?stoles y crece, a?n en medio de gran persecuci?n. Los miembros de la Iglesia en Jerusal?n fueron esparcidos por toda Judea, Samaria y lo que hac?an era llevar adelante la misi?n: Predicar a Jesucristo.
Adem?s de soportar la persecuci?n, la Iglesia tuvo que luchar con herej?as como el gnosticismo. Este movimiento insist?a en la salvaci?n mediante una sabidur?a secreta o ?gnosis? (conocimiento). Proclamaban el conocimiento superior basado especialmente en principios filos?ficos, misterios de iniciaci?n y elementos de magia. Los gn?sticos estaban descontentos con lo que consideraban ?la simplicidad del cristianismo? y quer?an convertirlo en una filosof?a, para alinearlo con otras filosof?as que dominaban en ese tiempo.
Los gn?sticos sosten?an que la materia es enteramente mala y el esp?ritu totalmente bueno. Surg?a entonces una contradicci?n: C?mo un Dios bueno pod?a haber creado un mundo malo. La conclusi?n era que Dios no fue el agente de la creaci?n.
Los gn?sticos tambi?n negaban la plena divinidad y plena humanidad de Jesucristo. Dec?an que Jes?s pod?a haber sido una de las tantas emanaciones de Dios. A?n en medio de tantas ideas confusas y her?ticas, la Iglesia se manten?a firme, predicando el poderoso mensaje de salvaci?n.
Los ap?stoles fueron muriendo y el ?ltimo que muere es Juan al final del Siglo I. Los hombres que, discipulados por los ap?stoles, los sucedieron, fueron llamados LOS PADRES APOST?LICOS (Clemente, Ignacio, Pap?as, Policarpo). El nombre de ?padres? era una designaci?n popular, dada la ternura paternal que reflejaban. La tarea de estos padres culmina en el siglo II.

* SIGLO II: A comienzos de este siglo el cristianismo estaba bien establecido, especialmente en Asia Menor. Las comunidades cristianas se encontraban bien organizadas e iban madurando r?pidamente, mientras el mensaje de Cristo se esparc?a notablemente no s?lo dentro del Imperio Romano, sino m?s all? de sus fronteras.
Los creyentes desbordaban de entusiasmo, confesaban su fe acompa?ados de se?ales, prodigios y maravillas obradas por el Esp?ritu Santo. Hab?a sensibilidad a las operaciones del Esp?ritu, la gente continuaba siendo bautizada con el Esp?ritu Santo y los dones flu?an con libertad.
La conducta de los cristianos llamaba la atenci?n del Imperio Romano que ve?a en los cristianos una secta que segu?a algo extravagante y que adem?s despreciaba a las religiones conocidas. Comienza entonces una presi?n notable por parte del Imperio hacia los cristianos. Las herej?as continuaban y de adentro se levantaban voces disidentes que pon?an en peligro la fe tal como la hab?an ense?ado los ap?stoles.
El Canon (regla de medir) del Nuevo Testamento comienza a establecerse en este siglo. La Iglesia debe definir cual es su confesi?n de fe, c?mo definir?a sus ministerios, qu? actitud asumir?a frente al Estado con las persecuciones de las que era objeto y otras cuestiones importantes. Mientras tanto se manten?a firme la doctrina apost?lica y no dejaba de experimentar poderosas manifestaciones del Esp?ritu Santo.
En el ?ltimo tercio del Siglo II, aparece la idea de universalidad y comienza a denominarse a la Iglesia como IGLESIA CAT?LICA (no romana).
Ireneo, uno de los m?s grandes te?logos de este siglo y obispo de Lyon, ense?? la unidad de la Iglesia. Una unidad espiritual y no org?nica.
Lamentablemente, y a pesar de esta ense?anza, se tergivers? el concepto de unidad espiritual y surge una tendencia de transformar esa unidad en unidad organizacional.
Ireneo tambi?n ense?? que Pedro y Pablo fundaron la Iglesia de Roma, designando sucesores. (No hay apoyo b?blico e hist?rico fidedigno para sostener esta teor?a).

* SIGLO III: Este siglo fue un tiempo de grandes oportunidades para el testimonio de la Iglesia, pero al mismo tiempo de enormes dificultades.
La Iglesia continuaba creciendo en especial en Asia Menor, pero hacia mediados del siglo, fuertes persecuciones pusieron en serio peligro su supervivencia en varias regiones. Esto cre? muchos problemas internos entre los cristianos.
A lo largo de este siglo, la Iglesia, a pesar de todo, continu? con el mensaje, expandi? sus fronteras geogr?ficas y sociales a un ritmo asombroso. Poco a poco, se fue transformando en un imperio dentro del Imperio.
A mitad del Siglo III, Cipriano, obispo de Cartago, ense?? que la Iglesia Universal (fuera de la cual no hab?a salvaci?n), deb?a ser gobernada por los obispos sucesores de los ap?stoles. ?l sostuvo que la autoridad apost?lica hab?a sido dada primero a Pedro. As? fue como la Iglesia de Roma se hizo predominante, porque se cre?a que ?l la hab?a fundado.

* SIGLO IV: Con la supuesta conversi?n de Constantino (entre 312 y 325 D. C.) la suerte del cristianismo en el ?mbito del Imperio Romano, comenz? a cambiar. De religi?n perseguida pasa a ser favorecida por el Imperio. En el a?o 379, el cristianismo se transform? en la religi?n oficial del Estado, a trav?s del emperador Teodosio.
Con todos los privilegios y condiciones favorables, la Iglesia relaja sus convicciones. No hay ?tica, ni preocupaci?n evangel?stica y misionera; se pierde el compromiso con el estilo de vida del Reino.
El cristianismo se fue institucionalizando poco a poco, cediendo a las presiones imperiales. El Imperio utilizaba la fe cristiana para sus fines pol?ticos con el prop?sito de unificar el Imperio que estaba en decadencia.
Fue inevitable que el liderazgo de las Iglesias se identificara con el Estado, y con su protecci?n, aprendiera a confiar m?s en los mecanismos del poder humano que en el poder de Dios. Es as? que el proceso de institucionalizaci?n del cristianismo estuvo acompa?ado de la p?rdida del poder y los dones del Esp?ritu Santo.
En este estado de debilidad espiritual surgen controversias teol?gicas muy fuertes. Hab?a problemas para resolver la relaci?n entre las tres personas de la Trinidad y a pesar de que se declara la divinidad del Esp?ritu Santo, en el Concilio de Constantinopla en el a?o 381, parad?jicamente el Esp?ritu comienza a ser reemplazado por la devoci?n a la virgen Mar?a.
En este contexto, el sacerdocio universal de los creyentes, dio lugar al surgimiento de un clero (conjunto de sacerdotes o eclesi?sticos, clase sacerdotal), y este clero se transform? en el s?mbolo de lo sagrado.
Los dones espirituales que el pueblo ejerc?a, pasaron al ejercicio exclusivo del clero. Se pensaba que el pueblo era ignorante espiritualmente, y que la clase sacerdotal era la ?nica capaz de ministrar la Palabra, a enfermos y afligidos; tener a su cargo la adoraci?n, administrar el bautismo, el matrimonio y la muerte. Eran los ?nicos que pod?an hablar en lenguas, los ?nicos que pod?an echar fuera demonios, etc.
De este modo, es a partir de este per?odo y bajo estas circunstancias, que comienza a rob?rsele al pueblo cristiano el derecho de ejercer los dones bajo la gu?a del Esp?ritu y el privilegio de servir como agentes del poder recibido por la presencia y operaci?n del Esp?ritu Santo.
Los obispos fueron ampliando su radio de acci?n y estaban por todo el Imperio para suplir las necesidades administrativas de la Iglesia.
Una conclusi?n lamentable de este siglo es que en este proceso de institucionalizaci?n, el modelo de la ?ekklesia? (la asamblea de los llamados afuera), pas? a ser la congregaci?n de los ?llamados adentro?. La Iglesia, el mundo y el Imperio eran una sola cosa. Ser ciudadanos del Imperio, era ser cristiano y viceversa. Ciudadan?a imperial y condici?n cristiana, llegaron a ser sin?nimos. El poder del sistema y de la carne, comenz? a imponerse sobre el poder del Esp?ritu. ?Podr?a haber gobierno apost?lico all?? Imposible.

* SIGLO V: Por este siglo, Roma pretende tener supremac?a sobre los otros obispos argumentando que esa Iglesia hab?a sido fundada por Pedro. Se intensifica la idea de sucesi?n apost?lica, o secuencia de nombramiento de obispos. Finalmente, Roma sale airosa en su debate y el papa, el obispo de Roma, lleg? a ser reconocido como el obispo superior a todos. De ah? el nombre de Iglesia Cat?lica Romana.
La Iglesia ingresa al per?odo conocido como "EDAD MEDIA" que va del siglo V al siglo XV, durante el cual la Iglesia institucional gana un inmenso poder pol?tico y social lo cual produce oscurantismo espiritual. De esta forma se alej? de la verdadera ense?anza y pr?ctica apost?lica.
M?s tarde, la REFORMA PROTESTANTE del siglo XVI empez? a sacar a la Iglesia de las tinieblas espirituales que hab?a cegado su mente por varios siglos. Esto, gracias a Mart?n Lutero.
La Reforma, desafi? la doctrina monop?lica de la sucesi?n apost?lica, ya que Lutero consideraba que la autoridad apost?lica s?lo est? en la Biblia, m?s que en la Iglesia y sus instituciones.
Desafortunadamente, algunos de los m?s prominentes reformadores, tambi?n creyeron que el per?odo apost?lico hab?a cesado al mismo tiempo que el Nuevo Testamento estuvo en vigencia (CESACIONISMO).
La teor?a del cesacionismo ha hecho mucho da?o a la Iglesia. Este concepto de que hay cosas que cesaron sostiene que los dones espirituales y las manifestaciones del Esp?ritu Santo, desaparecieron de la Iglesia a finales del primer siglo. Lo mismo se dice del ministerio apost?lico (que incluye al prof?tico); los cesacionistas afirman la terminaci?n del ministerio apost?lico con la muerte del ?ltimo de los ap?stoles. Con ello entonces se est? negando t?citamente el car?cter apost?lico de la Iglesia.
Es de suma importancia tomar en cuenta que si bien es cierto los ap?stoles murieron, no ?muri? el ministerio u oficio; de igual manera que el presidente de un pa?s puede morir, pero por eso no ?muere? la funci?n o el cargo.
Por otra parte, y esto es superlativo: ?En que pasaje b?blico, en que libro o carta del Nuevo Testamento, se afirma que ?ste ministerio ces?? En ninguno, ya que el plan de Dios es desde el principio para la Iglesia.

Publicado por restaurados @ 7:40  | Ense?anzas Biblicas
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