Viernes, 16 de febrero de 2007


El terreno Prof?tico en la Iglesia


Al analizar el ?mbito prof?tico dentro del cuerpo de Cristo, la iglesia, es posible observar que su manifestaci?n abarca tres ?reas, las cuales son:



1) EL ESP?RITU DE LA PROFEC?A (Apocalipsis 19:10)
Cuando los miembros del cuerpo de Cristo est?n juntos, congregados en Su nombre, alab?ndole y ador?ndole, entonces el Rey establece Su trono en medio de ellos. Es en este ?mbito de la presencia y la gloria de Dios, que se manifiesta ?el esp?ritu de la profec?a?. Es all? que cualquier creyente puede ser tomado por el Esp?ritu Santo y declarar la palabra del Se?or (Am?s 3:8).
La esencia del esp?ritu de la profec?a es el testimonio de Jes?s, la manifestaci?n de la persona de Cristo y Su Se?or?o.
Es importante destacar dos de las funciones del Esp?ritu Santo que se relacionan con el testimonio de Jes?s.
El Se?or Jes?s dijo acerca del Esp?ritu Santo: ??el Esp?ritu de verdad, el cual procede del Padre, ?l dar? testimonio acerca de mi? (Juan 15:26). Y tambi?n dijo: ??l me glorificar?; porque tomar? de lo m?o, y os lo har? saber? (Juan 16:14).
El Esp?ritu Santo se encarga de dar testimonio de Jes?s como el Salvador, el Se?or y Rey. Al hacer esto, su ?nica intenci?n es darle toda la gloria. Cuando el Esp?ritu de Dios inspira una palabra prof?tica, entonces la atenci?n de todos se centra en Jes?s; ?l es visto, admirado, reconocido y recibe toda la gloria.
El esp?ritu de la profec?a est? basado en dos aspectos:
a) Dios siempre quiso y quiere levantar un pueblo prof?tico (N?meros 11:24-29; 1? Corintios 14:5).
Es muy clara la evidencia del deseo de Dios por tener un pueblo que se mueve en fe para hablar Su Palabra sobrenaturalmente.
b) El Esp?ritu Santo es un esp?ritu prof?tico (Hechos 2:14-18).
Al derramarse, su influencia se deja ver en una abundancia de profec?a en todos los sentidos. Es de hacer notar que en este mismo pasaje se reafirma la intenci?n divina de que ?todos? profeticen, al hablar de los ni?os ("vuestros hijos y vuestras hijas"), de los j?venes, de los ancianos o adultos y de los l?deres ("mis siervos y mis siervas").



2) EL DON DE PROFEC?A (1? Corintios 12:10)
Esta es una de las nueve manifestaciones o ?regalos? del Esp?ritu Santo. El don no es dado de acuerdo a la madurez cristiana, sino que es una gracia inmerecida para bendecir a la Iglesia.
Este don da una cierta fuerza al creyente que lo posee para hablar la palabra espec?fica de Dios.
Seg?n 1? Corintios 14:3, el don de profec?a es para:
a) Edificaci?n
b) Exhortaci?n (incitar, animar, aconsejar, advertir, despertar)
c) Consolaci?n (confortar y animar)

Este don es una extensi?n del ministerio del Esp?ritu Santo y una funci?n del cuerpo de Cristo.
Ninguna de las dos ?reas mencionadas, hacen a una persona un profeta.



3) EL OFICIO DEL PROFETA (1? Corintios 12:28; Efesios 4:11)
?sta es totalmente diferente a las otras dos ?reas.
El oficio del profeta es una extensi?n del ministerio de Cristo y una funci?n de la cabeza del cuerpo.
El profeta opera en un poder y una autoridad mayores que quienes lo hacen en las otras dos ?reas. Por lo tanto, el profeta tiene la gracia de ir m?s all? de la edificaci?n, exhortaci?n y consolaci?n.
Su ministerio trae entre otras cosas revelaci?n, direcci?n, correcci?n, confirmaci?n, impartici?n, activaci?n, etc.

Publicado por restaurados @ 7:15  | Ense?anzas Biblicas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios