Promesas en el Servicio Antes De
Debido a la alta demanda de obreros en la viña del Señor, sin darnos cuenta hemos estado cayendo en el error de aceptar y reconocer a todo tipo de personas que manifiestan de una u otra manera deseos de servir en las cosas espirituales, ¡sin medir en qué disposición de obediencia están!, ¡después nos damos cuenta cuán difícil es monitorear a esas personas!
Cuando el Señor Jesucristo resucitó de entre los muertos, fue puesto en posición de autoridad sobre la Iglesia, y El mismo constituyó a los que luego seguirían la labor que por su ausencia física requeriría la Iglesia (Efesios 4:11). El Señor Jesús dio estas funciones de servicio superior. Excepto El, nadie más puede poner a alguien en esas posiciones de autoridad sobre el Cuerpo.
En el momento en que alguien dentro de la Congregación de los Santos asume una posición de autoridad sin el nombramiento de Dios, el Espíritu Santo, se está exaltando a sí mismo. Esto incluye a aquellos que han sido llamados, pero que aún deben ser nombrados por las autoridades. Son personas que al ser auto-comisionadas, al final de cuentas servirán a ellas mismas, ya que la gracia de Dios no está con ellos plenamente para esa posición tomada “antes de tiempo”.
La vida del Señor Jesús estableció un patrón espiritual a actualidad. Hebreos 5:1-5, narra que aún el Señor no asumió su posición sino que fue nombrado por el Padre. Lo mismo se dice de Pablo. Aunque fue escogido desde el vientre de su madre para el ministerio, no fue puesto en el oficio hasta el momento en que fue reconocido en su servicio interno en la Iglesia, desde donde fue escalando posiciones.
Durante su primer año en Antioquia, Pablo no ocupó ninguno de los cinco oficios instituidos por Cristo, aunque era un evangelizante (NO Evangelista). En cambio, sirvió en el ministerio de ayuda apoyando a los líderes que ya estaban en posición. Una vez que Pablo pasa la prueba de fidelidad en el ministerio de ayuda, e iba predicando a diestra y a siniestra, fue promovido al oficio del Maestro (Hechos 13:1).
Pablo no solo fue probado en el campo de la ayuda sino también en el oficio de la enseñanza. Cuando fue promovido de Maestro a Apóstol, vemos nuevamente como el Espíritu Santo escoge y separa a aquellos que desea poner en ciertas posiciones. Fíjese que Saulo, más tarde llamado Pablo, fue contado entre los maestros de Antioquia (verso 1b). Fíjese que el Espíritu Santo dice “apartadme”, el tiempo había llegado. Durante años, Pablo fue consciente de que había un llamado apostólico en su vida. Le fue revelado tres días después de su encuentro con Jesús (Hechos 9:15). Ahora vemos al Espíritu Santo apartando al que Jesús había llamado varios años antes. Pablo había servido fielmente, sin promoverse a sí mismo. Con sobrada razón, más tarde puede amonestar: “AHORA BIEN, SE REQUIERE DE LOS ADMINISTRADORES QUE CADA UNO SEA HALLADO FIEL” 1 Corintios 4 10. Pablo pasó por el proceso obligatorio establecido por el Señor. Primero usó a los líderes Eclesiásticos ya establecidos en la Iglesia donde Pablo servía fielmente. Esos Apóstoles, Profetas y Ancianos habían sido nombrados de la misma manera en el pasado.
Pablo y Bernabé fueron promovidos por el Espíritu Santo a través DEL LIDERAZGO YA ESTABLECIDO, Jesús fue quien lo hizo, apartó a Pablo y a Bernabé a través del Liderazgo ya establecido localmente. Note que Jesús no llamó al grupo de oración intercesora de Antioquia, ni envió a Pablo y Bernabé a una Conferencia Profética en otra ciudad, o del otro lado de la ciudad, a otra Iglesia a la cual Pablo no estaba sometido. El Señor usó la autoridad que El ya había establecido en la Iglesia de Antioquía.
El liderazgo local debe monitorear la fidelidad de aquellos que sirven de corazón en la Iglesia que los alimenta, los cuida, los reconoce. Cuando Dios habla a sus corazones para nombrar a alguien, ellos tienen la confianza de que es el nombramiento del Señor quien promueve a quienes sirven, no al ojo (para que lo vean). Este es el método del Señor para colocar individuos en la posición de liderazgo efectivo, porque han pasado la prueba del sometimiento en el servicio a los demás ¡Esos son los promovidos por el Espíritu Santo!
Ap.Rony Chaves
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