Por el Apóstol Rony Chaves
La historia de la Reedificación del Templo
“En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la Palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino diciendo:
‘Así ha dicho Ciro rey de Persia; Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está dada en Judá.’”
Esdras 1:1-2
Jeremías había profetizado que la cautividad duraría 70 años. Los judíos estarían 70 años cautivos en tierras extrañas.
Al cumplirse los años del cautiverio, el Señor despertó el espíritu de Ciro rey de Persia.
Esto nos indica que Dios mismo vela por Su obra. Él es quien inicia todo proceso de edificación.
Jehová mismo es el que activa todo en el universo para que se cumpla Su Palabra enviada por los profetas a los hombres. Amén.
El proceso de reedificación de la Casa de Dios lo inicia el Señor, Él todavía está en control.
Hoy, es el espíritu de Dios, el que ha iniciado el proceso de reedificar Su Casa. Él despierta el espíritu de aquellos que son sus reedificadores. Alabado sea Dios!
“Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la Casa de Jehová Dios de Israel (él es Dios), la cual está en Jerusalén.”
Esdras 1:3
Esta es la hora de los reedificadores del Señor. A estos, el Dios Omnipotente entregará las finanzas necesarias para realizar la tarea.
Dios está levantando hoy, hombres entendidos en la tarea y tecnología de cómo edificar. La unción apostólica es una unción de edificación y restauración de la Casa de Dios.
El Señor mismo, activará la prosperidad en aquellos de corazón humilde cuyo sueño mayor ha sido ver levantada la adoración ferviente y constante al Omnipotente en la tierra.
El Señor les dará la riqueza a los dadores apostólicos con propósito, éstos darán sus riquezas para la edificación del Reino y el Santuario de Dios. Aleluya.
“Y a todo aquel que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres desde su lugar, con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la Casa de Dios, la cual está en Jerusalén.”
Esdras 1:4
Debo reiterar que Dios despertará a los dadores con propósito. Hay gente preparada en la Iglesia para ser preparada en sobreabundancia porque su corazón está en las riquezas, sino en la restauración de la Iglesia. Ellos tienen visión apostólica, son misioneros financieros. Ellos entienden lo que es sembrar con propósito apostólico. Su anhelo es tener para engrandecer el nombre de Dios y su Obra. Ellos serán prosperados y darán mucho de su riqueza.
Sus ofrendas serán de lo mejor, oro, plata; ofrendas voluntarias de su corazón con amor para la edificación de la Casa de Dios. Amén.
“Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar casa a Jehová, la cual está en Jerusalén.
Y todos los que estaban en su alrededores les ayudaron con plata y oro, con bienes y ganado, y con cosas preciosas, además de todo lo que se ofreció voluntariamente”.
Esdras 1:5-6
La unción apostólica que el Señor está desatando levantará la ola de prosperidad entre los dadores fieles y alegres, más grande de los últimos tiempos. Gloria al Señor.
Prepárate para recibir un avance financiero apostólico. El Señor hará emerger las columnas financieras que financiarán el proyecto de reedificar Su Tabernáculo entre los hombres, la Iglesia.
El decreto real
Hemos estado usando en el análisis de los personajes bíblicos de la historia de Israel, la idea de que éstos representan oficios o ministerios de la Iglesia.
Así los reyes, según sea el contexto representan apóstoles y sobre todo a Cristo. Personalmente creo que Ciro representa en este tema lo siguiente:
A. Ciro representa al liderazgo apostólico de la Iglesia del Señor, que es despertado en el tiempo profético para reedificar la Casa del Señor.
B. Ciro representa al o los apóstoles de determinada nación que reciben un llamado del cielo para reedificar la Iglesia en el tiempo Kayrós del Señor.
C. Representan a Cristo Jesús, quien como Señor de la Iglesia, da la orden de reedificarla como Morada de la Presencia del Dios Viviente.
Es importante recalcar este último punto. Esta idea revelada nos indica que es Jesucristo mismo el que está empeñado en edificar a la Iglesia.
El decreto es real, con autoridad del cielo. Es el Señor de la Iglesia el que llama a sus apóstoles edificadores a entrar en la tarea de edificar Casa para la Gloria del Señor. Amén.
“Y sobre esta roca, edificaré mi Iglesia.” Mateo 16:18
Los del otro lado del río
“Ahora pues, Tatnai gobernador del otro lado del río, Setar-boznai, y vuestros compañeros los gobernadores que estáis al otro lado del río, alejaos de allí.
Dejad que se haga la obra de esa casa de Dios que el gobernador de los judíos y sus ancianos reedifiquen esa casa de Dios en su lugar.”
Esdras 6:6-7
La expresión “los del otro lado del río”, aparece varias veces en el libro de Esdras para identificar a aquellas personas ajenas al pueblo de Jerusalén.
“Los del otro lado del río”, identifica a los opositores de la reedificación de la Casa de Dios en Jerusalén, ellos son los adversarios de los “edificadores”.
La expresión “los del otro lado del río”, define con claridad a los enemigos de Judá y de los propósitos de Jehová con la ciudad santa.
“Oyendo los enemigos de Judá y de Benjamín que los de la cautividad edificaban el templo de Jehová Dios de Israel.”
Esdras 4:1
Ellos eran enemigos de Judá y Benjamín, ellos intentarían detener la reconstrucción del templo:
1. Tratarían de mezclarse entre los judíos edificadores para obstruir el plan de construcción.
2. Tratarían de intimidar al pueblo de Judá, amedrentándoles para que no edificaran.
3. Tratarían de sobornar a los consejeros para frustrar el propósito de reedificación.
4. Levantarían acusaciones falsas para provocar reacciones negativas en las autoridades reales.
5. Enviarían cartas a las autoridades del reino con mala intención para detener el proceso de construcción del Santuario de Jehová.
“Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificara. Sobornaron además contra ello a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia .Y en el reinado de Asuero, en el principio de su reinado, escribieron acusaciones contra los habitantes de Judá y de Jerusalén.
También en los días de Artajerjes escribieron...” Esdras 4:4-7a
Los del otro lado del río eran los opositores a la voluntad del Dios Todopoderoso.
Los opositores de la Reconstrucción
Hemos visto cómo Nehemías, Zorobabel y también Esdras experimentaron, junto a los que volvieron de la cautividad para edificar, la más grande oposición jamás pensada. Esta vino de los de la tierra de Judá, pero que no eran judíos de sangre. Los opositores parece que son del pueblo de Dios, pero están infiltrados para detener el avance de la Obra y no son verdadero pueblo de Dios.
“vinieron a Zorobabel y a los jefes de las casas paternas y le dijeron: Edificaremos con vosotros, porque como vosotros buscamos a vuestro Dios, y a él ofrecemos sacificios desde los días de Esar-hadón rey de Asiria que nos hizo venir aquí...”
Esdras 4:2
Sabiamente Zorobabel y el sacerdote Jesúa, respondieron:
“Zorobabel, Jesúa y los demás jefes de las casas paternas de Israel dijeron: No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos a Jehová Dios de Israel, como nos mandó el rey Ciro, rey de Persia.”
Esdras 4:3
Si pudiéramos aplicar esta lección del Antiguo Testamento, a los hechos y vivencias del pueblo de Dios del Nuevo Testamento, especialmente en nuestros días, debemos saber que vendrá mucha oposición si queremos ver restaurar a la Iglesia.
“Los del otro lado del río” son aquellos elementos anti-reino, anti-apostólicos y anti-proféticos que no fluyen en el río del Espíritu Santo.
“Los del otro lado del río” no están en el sentir de la restauración, edificación y reconstrucción de la Iglesia del Señor.
Están metidos dentro de Jerusalén algunos, otros rodean el territorio. Algunos parecen pueblo de Dios, pero no están junto a los reconstructores.
Ellos intentarán detener el mover apostólico y a los apóstoles. Su oposición hará uso de todos los recursos lícitos e ilícitos. Calumniarán, mentirán y amedrentarán si fuere posible a los trabajadores.
Será igual que en los días de Esdras.
“En aquel tiempo vino a ellos Tatnai gobernador del otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros, y les dijeron así: ‘¿Quién os ha dado orden para edificar esta casa y levantar estos muros?’
Ellos también preguntaron: ‘¿Cuáles son los nombres de los hombres que hacen este edificio?”
Esdras 5:3
Como en los días de Esdras, “los del otro lado del río”, tratarán de amedrentar a los edificadores comisionados por Dios. Estos detractores de la Obra, siempre desconocerán a los que tienen el llamado apostólico o misionero del Señor.
Más, aunque los hombres se oponen a los enviados de Dios, Él siempre respaldará a Sus ungidos. Gloria a Dios.
“Más los ojos de Dios estaban sobre los ancianos de los judíos, y no les hicieron cesar hasta que el asunto fuese llevado a Darío, y entonces respondieron por carta sobre esto.”
Esdras 5:4
Los adversarios enviaron al rey Darío la carta con su reporte anti-judío, esperando una respuesta clara. Darío escudriñó en los tesoros del rey, encontrón el libro escrito de los decretos de Ciro. Él mismo había dado la orden de reconstruir. Darío, hombre fiel, ordenó que la Casa de Dios siguiera edificándose. Aleluya.