Por el Apóstol Rony Chaves
La Provisión de Dios en la Reedificación del Templo
“Y el rey Ciro sacó los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén, y los había puesto en la casa de sus dioses.
Los sacó, pues, Ciro rey de Persia, por mano de Mitrídates, tesorero, el cual lo dio por cuenta a Sesbasar príncipe de Judá.
Y esta es la cuenta de ellos, treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veintinueve cuchillos, treinta tazas de oro, otras cuatrocientas diez tazas de plata y otros mil utensilios.
Todos los utensilios de oro y de plata eran cinco mil cuatrocientos. Todos los hizo llevar Sesbasar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén.”
Esdras 1:7-11
En los días de Moisés, Dios le dio la comisión de edificar el Tabernáculo del Desierto. El Señor tocó a egipcios y a judíos para traer las ofrendas y materiales necesarios para la construcción.
“Y hablaron a Moisés, diciendo: ‘el pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga’.
Entonces mandó Moisés pregonar por el campamento, diciendo: ‘Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario’. Así se le impidió al pueblo ofrecer más.”
Éxodo 36:5-7
Lo mismo sucedió en los días de David y Salomón para edificar el Templo de Jerusalén. Aleluya.
Cuando Dios da una visión y nos envía a cumplirla, convirtiendo el trabajo en una comisión divina, Él nos da también la provisión. Amén.
“Y todo el pueblo que tenía piedras preciosas las dio para el tesoro de la casa de Jehová, en mano de Jehiel gersonita.
Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente, porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente... Así mismo se alegró mucho el rey David... Oh, Jehová Dios nuestro, todo esta abundancia que hemos preparado para edificar casa a tu santo nombre de tu mano es, y todo es tuyo” I Crónicas 29:8,10a, 16
En los días de la reconstrucción del Templo en Jerusalén fue Dios el que movió los reyes a los fieles judíos a ofrendar y traer la provisión.
“Y lo que fuere necesario, becerros, carneros y corderos, para holocaustos al Dios del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que dijeron los sacerdotes que están en Jerusalén, les sea dado día a día sin obstáculo alguno, para que ofrezcan sacrificios agradables al Dios del cielo, y oren por la vida del rey y por sus hijos.”
Esdras 6:9-10
En los días presentes, Dios nos ha comisionado laborar como apóstoles, profetas y maestros en la reedificación de Su Casa, la Iglesia de Cristo. Él también proveerá lo necesario para la reconstrucción espiritual y física de su morada. Amén.
Zorobabel y Josué: Tipos Apostólicos
“En el año segundo de su venida a la casa de Dios en Jerusalén, en el mes segundo, comenzaron Zorobabel hijo de Salatiel, Jesúa hijo de Josadac y los otros sus hermanos, los sacerdotes los levitas, y todos los que habían venido de la cautividad a Jerusalén; y pusieron a los levitas de veinte años arriba para que activasen la obra de la Casa de Jerusalén.”
Esdras 3:8
Nehemías fue un tipo de apóstol de la oración. Él es el reconstructor de los muros de la ciudad, los cuales representan el ministerio de intercesión de la Iglesia. Nehemías es un tipo apostólico del Antiguo Pacto que simboliza a los apóstoles padres de la Iglesia. Estos tienen autoridad gubernamental, poderes de organización y de convocatoria.
Podemos ver en la labor de Nehemías la figura del trabajo apostólico restaurando la cobertura, la unidad del pueblo, la intercesión, la autoridad pastoral y apostólica y la estrategia de edificación.
En el libro de Esdras podemos ver otros tipos apostólicos en las personas de Zorobabel, el gobernador de la ciudad y en Jesúa, hijo de Josadac, el sumo sacerdote de Israel.
Ellos como edificadores líderes en los días de la edificación del templo arruinado, representan a los apóstoles edificadores de hoy.
El Espíritu de Dios en este Tercer Milenio, está levantando líderes apostólicos que entienden el cómo edificar iglesias fuertes bajo el diseño divino. El deseo de Dios para este tiempo es levantar líderes apostólicos que entienden cómo edificar Su Casa o Iglesia. Amén.
Restauración del Altar y el Culto a Dios
Al retornar del cautiverio los judíos a Jerusalén, se ubicaron en sus ciudades, especialmente los levitas, cantores y porteros del templo. La labor que realizarían Zorobabel y Josué, despertaría el espíritu de los levitas y sacerdotes. Ellos fueron los primeros en dar ofrendas voluntarias para la casa del Señor. Aleluya.
“Y algunos de los jefes de casas paternas, cuando vinieron a la casa de Jehová que estaba en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias para la casa de Jehová que estaba en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias para la casa de Dios, para reedificarla en su sitio. Según sus fuerzas dieron al tesorero de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil libras de plata, y cien túnicas sacerdotales. Y habitaron los sacerdotes, los levitas, los del pueblo, los cantores, los porteros, los sirvientes del templo en sus ciudades; y todo Israel en sus ciudades.”
Esdras 2:68-70
En el proceso apostólico actual, como en los días de Esdras, Dios sacará de prisiones y cautividad espiritual a líderes de alabanza, salmistas y cantores para despertar al resto del pueblo hacia la reedificación del Templo de Dios y de su “verdadera adoración”. Ellos serán primeros en dar su vida y ofrendas por el levantamiento del Nombre de Jehová. La unción que está viniendo activará el verdadero sacerdocio de adoración en la Iglesia. Amén.