miércoles, 28 de febrero de 2007
Por el Apóstol Rony Chaves

“En el mes sétimo, a los veintiún días del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: Habla a hora a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote y al resto del pueblo diciendo:
¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?
Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará con vosotros, no temáis.
Porque así dice Jehová de los Ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.
La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.”
Hageo 2:1-9

La profecía de Hageo vino en el mes séptimo y en el día veintiuno.

Esta palabra venía dirigida a Zorobabel, el gobernador de Jerusalén, a Josué el sumo sacerdote representantes del liderazgo de Israel y también al pueblo.

Lo primero que hace el profeta es recordar el esplendor de la casa de Dios en su gloria primera, para compararla luego con la trágica decadencia de los días de la profecía.

Él hace un énfasis, la casa estaba en ruinas, era como nada en realidad, ante sus ojos.

Obviamente, al detenerse la construcción, era necesario inyectar una nueva motivación a los líderes edificadores- Este fue el contenido de la profecía:

1. Esfuérzate. Esta expresión es una orden a Zorobabel, a Josué y al pueblo. No fue una queja, fue una motivación. Fue palabra directora, ‘vuelvan al trabajo’ parecía decir el profeta. ‘Levántense y restauren la casa’ podría leerse como la intención del Señor. Amén.

2. Cobrad ánimo y trabajad; porque yo estoy con vosotros. Este anuncio profético implicaba el por qué del esforzarse. Porque el Señor mismo prometía estar con ellos en la batalla y labor de reconstrucción. La sola promesa de la presencia del Señor, debía motivar al trabajo, debía levantar el ánimo del pueblo. El Señor anunciaba su respaldo. Aleluya.

3. Según el pacto que hice con vosotros. Esta era la verdadera razón de la promesa y de la presencia del Señor. Él es un Dios de pacto y él les recordaba que su Espíritu estaría con ellos porque él tenía alianza con Israel como no la tenía con otro pueblo sobre la tierra.

4. Así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis. Si el desánimo y el temor fueron el obstáculo más grande contra la edificación. Ahora el Señor les animaba a seguir construyendo garantizándole la presencia del Espíritu entre ellos. Esto sería el motivo de su coraje no de su temor. El Dios del cielo, les da la razón para no temer, el Espíritu estaría en medio de ellos; gloria a Dios.

5. Haré temblar los cielos y la tierra. Dios habla del futuro, él sacudirá las naciones a través de su pueblo. Aleluya. Todo será sacudido, Dios se prepara para hacer temblar todas las estructuras religiosas y políticas de las naciones a través de Su pueblo edificador. Esta es una promesa profética antes de la venida del Señor

6. Y vendrá el Deseado de las naciones. Antes de que Jesucristo vuelva, Dios restaurará Su Casa, la Iglesia, para recibir Su gloria. A pesar de que cuando Jesús en su entrada al Templo restaurado, cumplió esta Escritura, la mejor parte se ha reservado para los últimos días. Días en los cuales Dios llenará Su Casa, la Iglesia, con Su Presencia Manifiesta o Gloria Shekinah. Amén.

7. Mía es la plata, y mío es el oro. El profeta Hageo declara a los constructores: Cobren ánimo, vuelvan al trabajo y esfuércense, porque Jehová, Quien es un Dios de pacto estará con vosotros para cumplir Su alianza con nuestros padres. Él va a llenar Su Casa con Su Gloria otra vez cuando envíe al Mesías al Templo. Trabajad, pues aunque los enemigos se oponen, el Señor es el dueño de toda riqueza y Él nos dará oro y plata para edificar al traer sacudimiento y temblor sobre naciones vecinas. Hageo estaba declarando que todo lo que se necesite en la reconstrucción de la Obra será suplido por Jehová, nuestro proveedor. Aleluya.

8. La Gloria postrera. El Señor anuncia que se propone mostrar una gloria mayor en la casa postrera de la reedificación. Dios a través de Hageo profetiza que la gloria primera de la Casa de Jehová será menor que la manifestación de Su Presencia postreramente.
Dios está por soltar una gloria mayor. El proceso de reedificación del Templo nos anuncia profética y simbólicamente lo que vendrá a la Iglesia, el Templo del Espíritu Santo. Amén.

Comentarios
gracias por tan hermosa informacion. Es muy valiosa para mi y mi iglesia .
Publicado por Invitado
jueves, 16 de julio de 2009 | 13:36