Mi?rcoles, 28 de febrero de 2007
Por el Ap?stol Rony Chaves


Hoy por la tarde el Se?or trajo una impresi?n divina a mi esp?ritu ?mayo es el mes de los Reedificadores?, comparte el material que te he dado para tu libro ?Los Reedificadores de la Casa de Dios?.

Por cuanto t? eres un ?edificador del Reino? te dejo estas ense?anzas que no solo enriquecer?n tu vida sino que al compartirlas con otros, le llevar?n a un nuevo nivel de conocimiento del ?presente mover apost?lico y prof?tico?. Solo te pido un favor y compromiso, toma estas hojas y gu?rdalas en tu carpeta, comp?rtelas a otras de gracia, pero no las uses para sacar dinero de su venta. Te las doy con amor par tu edificaci?n mas no autorizo a nadie a sacar provecho econ?mico de las mismas; te reitero son dadas por gracia, entregu?moslas a otros con la misma gracia que nos son dadas, y ?disfr?talas!

La oraci?n inicia la Reconstrucci?n

?Palabras de Nehem?as hijo de Hacal?as. Aconteci? en el mes de Quisleu, en el a?o veinte, estando yo en Susa, capital del reino, que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Jud?, y les pregunt? por los jud?os que hab?an escapado, que hab?an quedado de la cautividad y por Jerusal?n.
Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, all? en la provincia, est?n en mal y afrenta, el muro de Jerusal?n derribado, y sus puertas quemadas a fuego.
Cuando o? estas palabras me sent? y llor?, e hice duelo por algunos d?as, y ayun? delante del Dios de los cielos.?
Nehem?as 1:1-4

No hay llamado sin carga

Cada vez que Dios llama a un hombre para que cumpla una misi?n espec?fica en Su Reino, ?ste procede de una gran carga por la situaci?n dif?cil de Su pueblo. En el libro del ?xodo, espec?ficamente en el llamado de Mois?s, Jehov? le hace ver a este hombre que ?l hab?a mirado la aflicci?n de Su pueblo, por tanto, determin? liberarlos de la esclavitud en Egipto:

?Dijo luego Jehov?: Bien he visto la aflicci?n de mi pueblo que est? en Egipto, y he o?do su clamor a causa de sus exactores, pues he conocido sus angustias y he descendido para librarlos de mano de los egipcios...?
?xodo 3:7-8?.

El ministerio de Mois?s, su comisi?n y env?o son el resultado de la carga divina por Israel.

Todo ministerio nace en Dios, ?l es Quien llama, env?a, comisiona y equipa al ungido. Am?n.

?El clamor pues de los hijos de Israel ha venido delante de mi, y tambi?n he visto la opresi?n con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviar? a Fara?n, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.?
?xodo 3:9-10

En el caso de Nehem?as, su llamado surge por la carga que Dios tiene por el estado tr?gico de Su pueblo y de Su ciudad santa, Jerusal?n.

Dios imparte esta carga a Nehem?as a trav?s de las noticias que sus amigos traen de Jerusal?n a las tierras donde ?l estaba esclavo y era el copero del rey Artajerjes.

Si hay carga y llamado, hay ayuno y oraci?n

La oraci?n implica b?squeda y dependencia de Dios. Esta suelta nuestra necesidad de direcci?n divina, de socorro y de fortaleza en tiempos diversos. La oraci?n es sin?nimo de humillaci?n y reconocimiento de la Divinidad y Majestad de Jehov?.

Todo llamado genuino del cielo procede del clamor de alguien, quien es llamado y enviado como respuesta a ese clamor; ?ste ser? una persona de oraci?n.
El ayuno es sin?nimo de rendici?n total, postraci?n absoluta y espera en confianza del mover de Dios.

Ayuno, habla de b?squeda espiritual, aflicci?n y carga por personas y pueblos. Es el reposo confiado en que el Se?or resolver? seg?n Su voluntad cada situaci?n planteada.

En el caso se?alado, Nehem?as ayun? y or?, con dolor y humillaci?n ante Jehov?.

?Cuando o? estas palabras me sent? y llor?, e hice duelo por algunos d?as, y ayun? y or? delante del Dios de los cielos?
Nehem?as 1:14

Todo proceso de reconstrucci?n o restauraci?n entre el pueblo de Dios, lo inicia Dios y se mueve a trav?s de la oraci?n y el ayuno. Am?n.

Confesi?n y arrepentimiento son necesarios en la restauraci?n de la ciudad de Dios

Nehem?as, conocedor de la Ley y de su Dios, entendi? al o?r las malas noticias de Jerusal?n, que tal estado solo era posible porque Israel hab?a pecado y transgredido sin temor la Palabra del Se?or.

Prosperidad, en la mayor?a de los casos, es sin?nimo de estar bien con Dios.
Nehem?as sab?a que mientras el pecado no fuera confesado por Israel, el juicio divino no se detendr?a en la santa ciudad.

?l apresur? los pasos para clamar por Israel y por Jerusal?n.

La oraci?n de perd?n identificativo es necesaria para libertar ciudades

Es muy continuo ver a los grandes l?deres de Israel en los d?as del antiguo Testamento, asumir la responsabilidad del pecado de la naci?n.

El verdadero intercesor no acusa ni juzga; toma el lugar del pecador y de la ciudad transgresora.

Vemos en la Biblia a hombres santos como Mois?s, Daniel y el mismo Nehem?as orar a Jehov? la oraci?n identificativa con el pecado de sus antepasados. Esta oraci?n de confesi?n de pecados actuales o ancestrales de una naci?n tiene un efecto positivo e impresionantemente fuerte a favor de la liberaci?n de gentes y territorios bajo miseria econ?mica y espiritual. Aleluya.

?Y dije: Te ruego Jehov?, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que aman y guardan sus mandamientos; est? atento ahora tu o?do y abiertos tus ojos para o?r la oraci?n de tu siervo, que hago ahora delante de ti d?a y noche, por los hijos de Israel, tus siervos. Confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti, yo y la casa de mi padre hemos pecado.

En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Mois?s, tu siervo.?
Nehem?as 1:5-7

Nehem?as hab?a identificado bien la causa de la pobreza y aflicci?n de Jud? y Jerusal?n; esta era el pecado nacional.

Pero Nehem?as sab?a que Jehov? es misericordioso y perdonador. La humillaci?n, la confesi?n y el arrepentimiento eran la llave para la restauraci?n de la naci?n. Por eso se humill?, ayun?, or? y llor?, confesando el pecado de Israel ante Jehov?.

La oraci?n de perd?n identificativo dio resultado y Dios movi? su mano a favor de Nehem?as y de la recontrucci?n de la ciudad.

?Acu?rdate de la palabra que diste a Mois?s tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersar? por los pueblos, pero si os volviereis a m?, y guardareis mis mandamientos y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersi?n fuere hasta el extremo de los cielos, de all? os recoger? y os traer? al lugar que escog? para hacer habitar all? mi nombre.

Ellos pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con gran poder, y con tu mano poderosa.

Te ruego oh Jehov?, est? ahora atento tu o?do a la oraci?n de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre, concede ahora buen ?xito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel var?n. Porque yo serv?a de copero al rey.?
Nehem?as 1:8-11

Nehem?as se humill? ante Dios. ?l tuvo una carga por la ciudad y el pueblo de Jerusal?n. Pero su mayor anhelo era ?reverenciar el nombre de Jehov?

Todo llamado genuino se dirige a servir a Dios entre los hombres, pero la prioridad del ministerio es honrar a Jehov? y exaltar Su Santo Nombre. Aleluya.
Nehem?as estuvo triste ante el rey Artajerjes, quien discerni? su tristeza y despu?s de interrogarle y conocer el por qu? de su aflicci?n le otorg? el permiso para ir a restaurar la ciudad donde se encontraba la casa de Jehov?.

?Y dije al rey: Para siempre viva el rey. ?C?mo no estar? triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, est? desierta, y sus puertas consumidas por el fuego?

Me dijo el rey: ?Qu? cosa pides? Entonces or? al Dios de los cielos y dije al rey : Si le place al rey y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, env?ame a Jud?, a la ciudad de los sepulcros de mis padres y la reedificar?.

Entonces el rey me dijo (y la reina estaba sentada junto a ?l): ?Cu?nto durar? el viaje, y cu?ndo volver?s? Y agrad? al rey enviarme, despu?s de que yo le se?al? el tiempo?.
Nehem?as 2:3-6

?La oraci?n inici? el proceso de reconstrucci?n!

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