s?bado, 17 de marzo de 2007
ROM 13:1 Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Dios, y las que existen, por Dios son constituidas.

El ministerio de la liberación.
En este servicio de liberación existen dos elementos importantes que hacen efectivo el trabajo de liberación.
· El poder: dunamis #1411, el poder de respaldo para ejecutar la fuerza sobre entidades espirituales, éste poder es mediante huestes de parte de Dios al servicio de los ministros u obreros de liberación.
· Autoridad: exousia #1849, es el reconocimiento delegado a una persona para que traslade el poder.
· El poder y la autoridad trabajan juntos con otro elemento que es el punto de equilibrio entre ambas, “La sujeción”
· Hoy hablaremos de la autoridad.

La autoridad en la liberación
· La autoridad es la base del ministerio de liberación, allí es donde esta el éxito y el fracaso de la guerra espiritual.
· La autoridad pone en operación los poderes de respaldo.
· La autoridad es el vehículo que traslada el poder.
· La autoridad es la manifestación del poder.
· La autoridad hace valer el poder.

MAT 8:9 Porque yo también soy hombre bajo autoridad, con soldados a mis órdenes; y digo a éste: "Ve", y va; y al otro: "Ven", y viene; y a mi siervo: "Haz esto", y lo hace.

· ¿Quién tiene verdadera autoridad? El que tiene suficiente respaldo para hacerse obedecer.

Tres Principios de la autoridad:
1- Es necesario estar bajo autoridad.
2- El respaldo de los poderes de ángeles en llamas de fuego.
3- El nombre de Jesucristo (Juan 16:23) En la liberación es importante saber en que
nombre ejercemos el poder, en el nombre de Jesucristo.


La doctrina
· La doctrina es un conjunto de enseñanzas para instruir.
· Saca de la ignorancia y transmite conocimiento y sabiduría.
· La falta de enseñanza es el fracaso de mucha gente
El centurión y la doctrina de autoridad
MAT 8:9 Porque yo también soy hombre bajo autoridad, con soldados a mis órdenes; y digo a éste: "Ve", y va; y al otro: "Ven", y viene; y a mi siervo: "Haz esto", y lo hace.
· Cuando no hay sujeción se violan los principios del poder de la liberación.
· El poder de Dios y el respaldo de Dios se manifiestan en reconocer autoridad.
· Todo aquel que ejerce autoridad es porque él mismo está bajo autoridad.
· De lo contrario estaríamos en una posición como los hijos de Esceva.

Hechos 19:13 Pero también algunos de los Judíos exorcistas ambulantes trataron de invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo os ordeno por Jesús a quien Pablo predica.
Hechos 19:14 y siete hijos de un tal Esceva uno de los principales, sacerdotes judíos eran los que hacían esto.
Hechos 19:15 pero el espíritu malo respondió y les dijo: a Jesús conozco y sé quien es Pablo, ¿pero vosotros quien sois?
Hechos 19:16 y el hombre en quien estaba el espíritu malo, los dominó y pudo más que ellos, de manera que huyeron de aquella casa, desnudos y heridos.

· Cuando no reconocemos autoridad, estamos expuestos.
· Porque de esta manera abrimos puertas (derechos legales) a contaminaciones, que pueden dañarnos a nosotros mismos y a la persona que esta siendo liberada.
· Es muy importante que nosotros respetemos los límites del privilegio al cual nos han delegado y entender que al ministrar no es aconsejar, y reconocer cuando la persona necesita un consejo pastoral.
· Una de las características de las personas que no reconocen autoridad es que ellos eligen personas que no han sido delegadas.
· También personas que ellas mismas se ofrecen a ministrar y liberar sin delegación, pasando por encima la autoridad pastoral, saliéndose así del orden de Dios. Y dando lugar a otra clase de situaciones que pueden traer consecuencias negativas.

Conclusión.
Reconozcamos autoridad, trabajemos en el orden de Dios para que la promesa de Dios se cumpla, “en lo poco me fuiste fiel el mucho te pondré”.


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