Lunes, 26 de marzo de 2007
Dios está llamando a intensificar nuestras oraciones a un nivel superior. Ya no es cuestión de seleccionar, es cuestión de ¡SOBREVIVIR! Esto marcará la diferencia entre caminar en victoria y vivir en derrota. Cuando usted tome su lugar como miembro de la "Fuerza de Ataque", no solamente entenderá cuál es su papel como intercesor sino también sabrá dónde estamos espiritualmente en el tiempo de Dios.
¡Jesús viene! Este es un tiempo de regocijo para el pueblo de Dios pero también de ayuno y clamor delante de Dios.
El profeta Joel profetizó sobre el Día del Señor:

"Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la Tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano". (Joel 2: 1)

"Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea ".(Joel 2:15)

"En el Día del Señor, los cielos se abrirán y Cristo descenderá".(Mateo 24:24-30)

"Los santos serán arrebatados para encontrarse con Él".(Mateo 24:31)

"La ira de Dios será desatada sobre la Tierra".(Apocalipsis 19:11-16)

"Cristo regresara al Monte de los Olivos en Jerusalén y habrá un gran terremoto"'. (Zacarías 14:3-4)
"Él juntará a todas las naciones para la batalla de Armagedón ".(Apocalipsis 16.16)

Será un tiempo de regocijo para los santos, pero un tiempo de tribulación para aquellos que no se arrepientan y continúen en rebeldía con Dios. Isaías profetizó:
"Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. Por tanto toda mano se debilitará, y desfallecerá todo corazón de hombre, y se llenarán de terror, angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas". (Isaías 13:6-8)

UN TIEMPO DE GRAN TRIBULACIÓN
¡VIENE SOBRE LA TIIERRA!

Toda la Tierra tendrá dolores de parto. (1 Tesalonicenses 5-3) La Tierra será sacudida bajo la mano del Dios Todopoderoso. Las tinieblas cubrirán la Tierra... el sol, la luna las estrellas no brillarán más. (Isaías 13:9-13)
Nuestras mentes no pueden ni siquiera imaginar el miedo aterrador, la agonía, el dolor, la destrucción que vendrá cuando Cristo regrese a la Tierra con los ejércitos celestiales para, "pisar el lagar del vino del furor y de la ira de Dios,". (Apocalipsis 19:11-16)
Es difícil imaginar lo que sucederá durante la batalla de Armagedon, donde la sangre correrá hasta los frenos de los caballos a una distancia de, 320 kilómetros aproximadamente. (Apoc. 14:20)
No podemos imaginarnos la terrible escena que tendrá lugar en la Tierra cuando las siete copas de la ira de Dios se desaten sobre la Tierra:

"…y a toda la gente que tenía la marca de la bestia y adoraba su imagen, le salió una llaga maligna y dolorosa". (Apocalipsis 16:2)

"…y el agua del mar se volvió sangre, como la de un hombre asesinado, y murió todo lo que en el mar tenía vida". (Apocalipsis 16:3)

"…y los ríos y manantiales se volvieron sangre". (Apocalipsis 16:4)

"…y se le dio al sol poder para quemar con fuego a la gente. Y todos quedaron terriblemente quemados". (Apocalipsis 16:8)

"…y el reino de la bestia quedó en oscuridad. La gente se mordía la lengua de dolor... "
(Apocalipsis 16:10)

"...el gran río Eufrates se secó para dar paso a los reyes que venían de oriente…"
(Apocalipsis 16:12)

"Todas las islas y los montes desaparecieron..." (Apocalipsis 16.20)

“...y del cielo cayeron sobre la gente enormes granizo, que pesaban más de cuarenta kilos..."
(Apocalipsis 16:21)

No se equivoque acerca de esto. ¡Un juicio viene sobre la Tierra!

Millones de personas se enfrentarán a estos juicios a menos que usted y yo les advirtamos. Sí alguna motivación debe estimular al pueblo de Dios a orar ¡ES ÉSTA!


TOME SU POSICION EN ESTE ¡GRAN EJÉRCITO DE ORACION!

Mientras preparamos el gran Día del Señor... ¿QUÉ ES LO QUE DEBEMOS HACER?
Dios no quiere que nos sentemos cruzados de brazos. Dios no quiere que nos preocupemos por los afanes de este mundo y que dejemos pasar las señales de la venida de Cristo y que no advirtamos a aquellos a nuestro alrededor.
Cuando la ira de Dios venga sobre la Tierra, ya no habrá más tiempo para el arrepentimiento, no más oportunidades, no más intercesión.
El Espíritu de Dios está sonando la ALARMA en toda la Tierra, juntando intercesores, hombres y mujeres que "tocarán la trompeta en Sion y darán la alarma".
En nuestras iglesias hoy nos regocijamos, aplaudimos y danzamos cuando cantamos: "¡Que
resuenen en Sion trompetas, dad alarma en mi monte santo, que resuenen en Sion trompetas... suenen en Sion!" Pero, el tocar la trompeta no es un llamado de gozo, nos está convocando a una "solemne" asamblea.
Cuando vemos que el Día del Señor se acerca, debemos dar la alarma y comenzar a INTERCEDER.
Dios le dijo a Moisés que hiciera dos trompetas de plata, que serían tocadas por Aarón y los sacerdotes para convocar y reunir al pueblo. (Números 10:1-10) Hoy día Dios está llamando a sus "ministros del tiempo final" ...usted y yo... para "tocar trompeta en Sion, proclamar ayuno colocar asamblea ". (Joel 2:15)
Los hijos de Israel se estaban enfrentando a un desastre natural como nunca antes había venido sobre su nación. Una plaga de langostas había invadido sus tierras, destruyendo, sus viñas, sus higueras y todos los árboles frutales. Hubo sequía y sus graneros se perdieron.

El profeta Joel vio esta gran devastación como un juicio de Dios por el pecado del pueblo de Israel. El dijo a los sacerdotes que tocaran las trompetas y reunieran al pueblo para ayunar, orar, arrepentirse, rasgar su corazón y convertirse a Jehová para escapar de la ira de Dios y prepararse para el Día del Juicio. (Joel 2:12-17)
Cuando los sacerdotes sonaron las trompetas para reunir al pueblo, ni una sola persona estuvo ausente. Ancianos, jóvenes, niños, madres con sus pequeños, novios, novias, todos fueron reunidos delante del altar. (Joel 2:16)
Los sacerdotes, en lugar de tener sus ropas blancas, estaban vestidos de cilicio; en lugar de estar en su posición habitual en los escalones y la plataforma del altar, se dieron la espalda al altar y se postraron delante de la invisible Presencia de Dios en el Santuario.
En lugar de cantar himnos y tocar música que normalmente acompañaban las oraciones, nada debería oírse sólo el lloro y el lamento, el clamor del pueblo por la misericordia y el arrepentimiento de sus pecados, mientras los sacerdotes clamaban: "Perdona a tu pueblo, ¡OH SEÑOR!"
Hoy día... la Iglesia ha entrado en una nueva dimensión de alabanza y adoración... hay gozo, danza, alabanza. Vemos una gran libertad en el movimiento de los dones del Espíritu Santo. Esto es bueno y necesario. Sin embargo, son la oración y el arrepentimiento del pueblo de Dios la llave verdadera para ¡desatar el Poder del Espíritu de Dios en estos últimos tiempos!

Cuando el cuerpo de Cristo se una en ORACIÓN...

"Entonces EL SEÑOR, solícito por Su Tierra, perdonará a Su pueblo". (Joel 2:18)

"Entonces Él oirá desde los cielos y perdonará y sanará nuestra Tierra". (11 Crónicas 7,-14)

"Entonces vendrá un ¡tiempo de regocijo! (Joel 2:23)

"Entonces vendrá ¡la restauración! (Joel 2:25)

Entonces vendrá ¡la bendición!. (Joel 2:26)


Cuando consagre su casa y aparte un día a la semana para invitar a miembros de su familia y hermanos en Cristo para juntos orar por sus familias, sus ciudades y su nación, el poder de Dios será desatado para traer sanidad y restauración. Usted verá una revolución en su propia vida, en su familia, en su iglesia y en su ciudad.
Como intercesores y miembros de la "Fuerza de Ataque", debemos penetrar en el terreno espiritual cuando oramos y ayunamos por los pecados de aquellos que están cerca. Debemos clamar y gemir delante de Dios por aquellos atados por satanás.


DIOS LO HA LLAMADO PARA
¡PONERSE EN LA BRECHA!

Hoy, el Espíritu Santo está dando la alarma. Está levantando a hombres y a mujeres alrededor de la Tierra, que quieren interceder, que quieren PONERSE EN LA BRECHA por sus familiares inconversos, comunidades, ciudades y naciones.

"Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, y no lo hallé. Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor". (Ezequiel 22:30~31)

El Día del Señor viene. Juicio, como nunca antes el mundo ha conocido, viene sobre esta Tierra y Dios está buscando intercesores que se pongan en la brecha.
Un intercesor es aquél que se "pone en la brecha; y ora, pide o suplica en favor de otro".
Este tipo de intercesión no es una simple oración de cinco minutos donde le damos a Dios una lista de nombres de gente que queremos que salve: "Oh Dios salva a mi padre, a mi hermano Juan, a mi tío Pedro, a mi amigo Carlos".
El tipo de intercesión a la cual Dios nos está llamando es mucho más que eso. Esto implica buscar a Dios en oración; clamar, gemir, esperando delante de Él y no dejarlo ir hasta que el trabajo haya sido cumplido. Esto requiere que nosotros estemos dispuestos a estar en la brecha a favor de otros, así como a favor de las naciones enteras.

Hay quienes piensan que el ministerio de, intercesión, de reconciliación del hombre con Dios, es sólo para aquellos con un llamado o con una unción especial. ¡No es así! Hay quienes son llamados por Dios a ser intercesores y que han hecho de la intercesión un ministerio de tiempo completo; cómo los pastores, maestros y evangelistas han hecho de la enseñanza de la Palabra, su ministerio. Pero cada hijo de Dios ha sido llamado a interceder y a reconciliar al hombre con Dios

Así corno Jesús intercedió por el mundo a través de Su vida y Su muerte, y nos reconcilió con Dios, así se nos ha dado el ministerio de la reconciliación. (11 Corintios 5:18-20)

Dios le ha dado a usted el ministerio de la reconciliación. Él quiere trabajar a través de usted para reconciliar al mundo con Él. Él quiere que sea un intercesor no sólo a través de sus oraciones de intercesión sino también a través de su vida..

Esta es la posición verdadera de la Iglesia hoy. Es tiempo de que "Toquemos la trompeta en Sion y convoquemos solemne asamblea". (Joel 2:15)
Le animo a que use su arma espiritual de la oración y empiece a interceder. Esté delante de Dios y empiece a clamar, a suplicar, a gemir como Jesús lo hizo. Dése usted mismo en sacrificio en tiempos de, ayuno y oración. Clame a Dios por los que le rodean. Pida por el pecado y la corrupción que le rodean. Clame a Dios por Su misericordia.

Como Intercesor, será uno de los que en su casa, en su iglesia y en su ciudad tocará la alarma y convocará una "solemne asamblea". Establezca su casa como un Centro de Comando de Oración y anime a otros cristianos a reunirse con usted para orar por su comunidad, ciudad y nación.
Esta es la manera como Dios está preparándole para el Día del Señor. Oiga lo que el Espíritu está diciendo y responda. No dude.

Una de las estrategias de Satanás es hacer todo lo posible para mantenerlo tan ocupado con otras cosas que usted no tendrá tiempo para orar.
Resista cada intento del enemigo para impedir que responda a este llamado del Espíritu de Dios a interceder. Cuando nos reunamos estableciendo este manto global de oración, crea que impactaremos naciones enteras y ¡serán ganadas para el Reino de Dios!

Ap. Morris Cerullo
Comentarios

Exelente por este ministerio Dios te bendiga hoy y siempre  javier (Panamá)    correo:   Javier_gracia1@hotmail.com

Publicado por Invitado
Lunes, 27 de diciembre de 2010 | 1:16

 Megozo por este artiiculo   escrito  me a dado mucha luz y un panorama mas amplio que  Dios lo vendiga

Publicado por PASTORA ROSA ELENA MEDINA
Martes, 25 de marzo de 2014 | 18:42