Lunes, 26 de marzo de 2007
Para entender la posici?n poderosa de la oraci?n y la intercesi?n a la cual Dios le ha llamado debe tener una revelaci?n fresca de Cristo como el Gran Intercesor.
Es muy importante que entienda que su posici?n como intercesor, depende de su relaci?n personal con Cristo. Es a trav?s de su relaci?n con El que usted tendr? acceso completo al Padre. Jes?s dijo: "Si permanec?is en M?, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que quer?is, y os ser? hecho". (Juan 15:7)
Esta es la llave maestra para ?orar e interceder! Para tener poder de Dios en la oraci?n, debemos vivir en una comuni?n inquebrantable con Cristo.
Jes?s dijo: "si permanec?is en Mi"... y Sus palabras permanecen EN NOSOTROS, ENTONCES, podremos pedir y ?ser? cumplido!
Debemos permanecer en comuni?n con Cristo... grabar Su Palabra en nuestros corazones y hacerla parte de nuestra vida diaria, viviendo de acuerdo a ella. De lo contrario, nuestras oraciones ser?n s?lo palabras... vanas repeticiones. Jes?s dijo, "Y orando, no us?is vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrer?a ser?n o?dos ". (Mateo 6.7)
La oraci?n verdadera requiere la entrega de la persona entera delante de Dios con todo su ser, no s?lo repitiendo vanas palabras o siguiendo una "f?rmula de oraci?n".
Es a trav?s de su relaci?n con Cristo como su Sumo Sacerdote Intercesor que usted tendr? acceso completo al Lugar Sant?simo y podr? venir ante la Presencia del Dios Todopoderoso.
Nuestro total y libre acceso a la Santa Presencia de Dios es posible a trav?s de la sangre de Cristo derramada en la cruz por nosotros.
La vida entera de Jes?s fue un acto de intercesi?n... El se puso en la brecha entre Dios y el hombre. Isa?as profetiz? sobre El:
?Y la verdad fue detenida, y el que se apart? del mal fue puesto en prisi?n; y lo vio Jehov?, y desagrad? a sus ojos, porque pereci? el derecho. Y vio que no hab?a hombre, y se maravill? que no hubiera quien se interpusiese; y lo salv? su brazo, y le afirm? su misma justicia. Pues la justicia se visti? como de una coraza, con yelmo de salvaci?n en su cabeza; tom? ropas de venganza por vestidura, y se cubri? de celo como de manto ". (Isa?as 59:15-17)

Jes?s, viendo que no hab?a intercesor alguno... nadie que se pusiera en la brecha por el pecado del mundo... se puso Su armadura espiritual y vino a la Tierra.

COMO NUESTRO INTERCESOR,
JESUS SE IDENTIFICO CON EL HOMBRE

Jes?s no se exalt? a S? mismo sobre nosotros, sino que se humill? y fue hecho semejante a los hombres. (Filipenses 2:7)
Identific?ndose con nosotros, El se despoj? de Sus propios atributos divinos y ser como uno de nosotros... compartiendo la misma naturaleza humana y siendo como nosotros en todos los aspectos.
"As? que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, El tambi?n particip? de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que ten?a el imperio de la muerte, esto es, al diablo... Porque ciertamente no socorri? a los ?ngeles, sino que socorri? a la descendencia de Abraham. Por lo cual deb?a ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo ". (Hebreos 2:14, 16-17)
Como nuestro intercesor, el Se?or Jes?s quiso ponerse en nuestro lugar. En nuestra condici?n de pecado estamos separados de Dios. El hombre le dio la espalda a Dios y decidi? seguir sus propios caminos. Est?bamos muertos. Pero Jes?s, como nuestro Intercesor, quiso venir a la Tierra y ponerse en la brecha. ?l quiso dar Su propia vida y morir en nuestro lugar, para reconciliamos con Dios.

COMO NUESTRO INTERCESOR, JES?S PAG? POR NUESTROS PECADOS Y RECIBI? EL JUICIO DE DIOS

Como nuestro Intercesor, ?l llor? por el pecado y el juicio que ven?a porque la gente no oy? Su advertencia. En Su entrada triunfa] a Jerusal?n, donde ?l iba a ofrecerse a S? mismo como sacrificio por los pecados del mundo, Jes?s llor?. Puede usted ver a Jes?s en Su entrada a Jerusal?n oyendo los gritos de "Hosanna, Bendito el que viene en el nombre del Se?or", cuando ?l se par? sobre el lado de la colina mirando a Jerusal?n con l?grimas en Sus ojos y dolor en Su coraz?n dice:

"?Oh, si tambi?n t? conocieres a lo menos en este tu d?a, lo que es para tu paz! Mas ahora est? encubierto de tus ojos. Porque vendr?n d?as sobre ti, cuando tus enemigos te rodear?n con vallado, y te sitiar?n, y por todas partes te estrechar?n, y te derribar?n a Tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejar?n en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitaci?n".
(Lucas 19:42-44)

Despu?s de proclamar estos juicios que vendr?an sobre Jerusal?n, Jes?s clam? con angustia:

?Jerusal?n, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ?Cu?ntas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste, He aqu? vuestra casa os es dejada desierta, porque os digo que desde ahora no me ver?is, hasta que dig?is: Bendito el que viene en el Nombre del Se?or". (Mateo 23:37-39)

Nuestra salvaci?n no fue adquirida f?cilmente. Le cost? TODO al Se?or Jes?s. En el Huerto de Getseman?, Jes?s gimi? en oraci?n. Isa?as profetiz? sobre esto: "Con todo esto Jehov? quiso quebrantarlo, sujet?ndolo a padecimiento. Cuando haya puesto Su vida en expiaci?n por el pecado... Ver? el fruto de la aflicci?n de Su alma, y quedar? satisfecho..." (Isa?as 53:10-11)

La palabra "aflicci?n" es tomada del hebreo cuyo significado es comparado con el dolor que una mujer siente en los ?ltimos momentos antes de dar a luz.

COMO NUESTRO INTERCESOR,
JES?S TOM? NUESTRO LUGAR EN LA CRUZ

Cuando los soldados romanos golpearon, a Jes?s sin misericordia, El tom? nuestro lugar. Cuando ataron Sus manos y pies a la cruz y colocaron la cruz en el suelo, Jes?s se "puso en la brecha" por usted y por m?. Ah? en la cruz ?l intercedi? y nos reconcili? con Dios. ?l tom? nuestro dolor, nuestros pecados y los puso sobre S? mismo.
Dios habl? a trav?s de Isa?as: "Por tanto, yo le dar? parte con los grandes, y con los fuertes repartir? despojos; por cuanto derram? Su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo ?l llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. (Isa?as 53:12)

Como nuestro intercesor, Jes?s ascendi? al cielo, y est? ahora sentado a la diestra del Padre en donde est? en la brecha intercediendo por nosotros. El conoce todas sus flaquezas y tentaciones. El conoce su dolor y sufrimiento. El ve todos sus pecados. El est? ah? en el cielo intercediendo por usted ante el Padre: "Mas este (Jes?s), por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual tambi?n puede salvar perpetuamente a los que por El se acercan a Dios, viviendo siempre para INTERCEDER por ellos". (Hebreos 7.24-25)

?CRISTO VIVE PARA INTERCEDER POR USTED!

Como nuestro Sumo Sacerdote Intercesor, Cristo se identific? con nosotros de una manera total viniendo en carne y sangre, a pesar de ser Dios, dej? Sus atributos divinos y se hizo hombre.

"El cual siendo en forma de Dios, no estim? el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despoj? a S? mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres".
(Filipenses 2:6-7)

Cristo, como nuestro Sumo Sacerdote Intercesor, no permaneci? en los cielos, sino que escogi? venir a la Tierra y habitar en medio de nosotros. A pesar de que ?l es Dios, El se identific? con el hombre, sintiendo el rechazo, el dolor, el sufrimiento y la muerte. ?l estaba sujeto a las limitaciones de un cuerpo f?sico. Fue tentado en todas las formas en que un hombre puede ser tentado y sin embargo no cometi? pecado. ?l experiment? todo esto por lo cual ahora ?l puede entender nuestros sentimientos, nuestras enfermedades y por lo tanto interceder delante de Dios por nosotros.
?l se identific? con el hombre tomando la forma de carne y sangre de tal manera que a trav?s de Su muerte, ?l destruy? la maldad y liber? al hombre de las ataduras del pecado y del miedo a la muerte.
Cristo experiment? el dolor y el sufrimiento de la muerte en la cruz. ?l tom? nuestro lugar ofreciendo Su propio cuerpo en sacrificio por los pecados de toda la humanidad.

LA BASE DE
NUESTRAS ORACIONES

Cuando sabemos, no solo en nuestra mente o en nuestro coraz?n, que Cristo vive para interceder por nosotros, entonces seremos capaces de venir delante de Dios con la certeza de que Cristo est? ah? intercediendo por nosotros y que nosotros recibiremos lo que necesitamos de Dios.
Nuestra certeza no se trata simplemente de una confianza humana; es un derecho que Dios nos da a trav?s de la sangre de Cristo derramada por nosotros. Esta certeza no est? en nosotros mismos, sino en el poder de Cristo. Tenemos fe de que recibiremos lo que pedimos, no por nuestro propio m?rito, sino por la sangre de Jes?s.

A causa del pecado de Ad?n y Eva el hombre perdi? el derecho a tener acceso directo a la Presencia del Padre y a la comuni?n con ?l. Desde el tiempo de Mois?s hasta Cristo, el hombre era incapaz de vivir en la Presencia de Dios. Durante 15 siglos, Israel tuvo un templo que ten?a un Lugar Sant?simo en donde estaba la Presencia de Dios. Bajo pena de muerte, ninguno ten?a permitida la entrada. Ning?n hombre ten?a acceso a la Presencia de Dios. Los sacerdotes no ten?an derecho a entrar sino a ministrar afuera en el atrio ofreciendo sacrificios a Dios. S?lo una vez al a?o, el Sumo Sacerdote, despu?s de haberse purificado ?l mismo, pod?a entrar y colocar la sangre ofrecida por sus pecados y los del pueblo sobre el propiciatorio.
Jes?s como nuestro Sumo Sacerdote puso Su Propia Sangre en la cruz. ?l ascendi? al cielo y la ofreci? delante del Padre como un sacrificio por el pecado del hombre.
" Y no por sangre de machos cabr?os ni de becerros, sino por Su propia sangre entr? una vez para siempre en el Lugar Sant?simo, habiendo obtenido eterna redenci?n. (Hebreos 9:12)

A trav?s de ese ?nico sacrificio, Jes?s destruy? por siempre a Satan?s, rompiendo las cadenas del pecado, de la enfermedad y de la muerte; dando una salvaci?n total en la cual nuestros pecados son perdonados y tenemos poder sobre el pecado.
El gran velo en el templo que separaba al hombre del Lugar Sant?simo, de la Presencia de Dios, ?fue destruido! A trav?s de la sangre de Jes?s tenemos derecho a entrar en la Presencia de Dios. Pablo dijo: "As? que hermanos, teniendo libertad para entrar al Lugar Sant?simo por la sangre de Jesucristo... " (Hebreos 10:19)
No s?lo tenemos la certeza y la confianza de acercarnos a Dios a trav?s de la sangre de Cristo, sino tambi?n tenemos fe sabiendo que Jes?s, nuestro Sumo Sacerdote, est? en la Presencia de Dios intercediendo por nosotros. Pablo dijo:

"Y teniendo un Gran Sacerdote sobre la casa de Dios, acerqu?monos con coraz?n sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura. (Hebreos 10.21-22)
En estos vers?culos vemos claramente la posici?n espiritual que tenemos cuando venimos delante de Dios en oraci?n. Pablo dice que nos acerquemos a Dios con coraz?n sincero. Cuando venimos a la Presencia de Dios, tenemos que hacerlo con un coraz?n sincero, ya que as? est? escrito en Su Palabra. Debemos venir tambi?n ante Dios con una "plena certidumbre de fe". Debemos creer que Dios oye y contesta nuestras oraciones. Cuando oramos debemos liberar nuestra fe y tomar lo que necesitamos de Dios.
La oraci?n no es lo que salva al enfermo. Es "la oraci?n de fe" la que salva al enfermo. (Santiago 5:15)
Sabiendo que Jes?s est? en la Presencia del Padre orando, intercediendo por nosotros, usted puede venir a la Presencia del Padre con la plena seguridad de victoria sobre cada situaci?n que est? enfrentando.
Sabiendo que Jes?s es Su Abogado, usted puede venir a la Presencia del Padre sabiendo que ?l actuar? en misericordia, puesto que El conoce sus sentimientos y sufrimientos.
?l siente su dolor, su dificultad para vencer la tentaci?n y est? listo para darle la gracia y la fortaleza que usted necesita.

Comentarios
miren por favor que dios les bendiga, por fvor en el nombre de jesusu quiero que oren por mi hermano oscar chavez timana,el esta perdido,oren para que quiebren toda maldad del diablo,oren por favor, para que el quede liberado y sea un instrumneto de dios
Publicado por digno chavez
Martes, 01 de julio de 2008 | 18:36
por favor les pido apoyo en oracion mi salud mental soy intercesora pero hace bastante me vienen dando dolores de cabeza mucho sue?o y quiero el avivto pues necesito que mi flia sea convertida y que le sirva al se?or gracias
Publicado por soraya cairasco mora
Viernes, 18 de diciembre de 2009 | 15:44