lunes, 02 de abril de 2007
DEL DOMINIO DE LA CARNE AL DOMINIO DEL ESPÍRITU
Romanos 8:2

OBJETIVO: No vivir más como esclavo de la carne, sino en la libertad espiritual que Dios nos da.

INTRODUCCION: A través de la vieja naturaleza pecaminosa hemos vivido bajo el dominio de Satanás, pero ahora Dios desea llevarnos a una nuevo estilo de vida, al dominio de la nueva naturaleza. Para esto, ha provisto de la obra redentora de su hijo Jesucristo.

Dios nos dá el recurso para no seguir pecando en nuestra carne, esto es por medio del establecimiento de su Espíritu Santo en nosotros, la ley del Espíritu de vida en nosotros que nos capacita para vivir en obediencia y santidad delante de Dios.

En esta clase estudiaremos sobre la intervención del Espíritu Santo en nuestra vida para poder vivir la vida que a Dios agrada.

DESARROLLO:
2. Solo a través del Espíritu Santo podemos tener dominio sobre el pecado en la carne.
a) El Espíritu Santo nos libra de la ley del pecado y de la muerte dominando nuestra
naturaleza por medio de la ley del Espíritu de vida implantado en nosotros.
Lea Romanos 8:2

b) Ni el diablo, ni el pecado, ni el mundo, podrán derrotar la vida de Cristo implantada por el Espíritu Santo en nosotros.
Lea Romanos 6:14 y 8:3

c) El Espíritu Santo reconcilia toda enemistad entre Dios y nosotros, nos permite vivir agradándole y actuar con santidad.
Lea Colosenses 3:5 y Gálatas 5:16-21

d) Solo el Espíritu Santo puede darle una vida superior a nuestro espíritu al someter todo deseo de actuar bajo la carne.
Lea Romanos 8:10 y 13

e) El Espíritu Santo tiene poder para darle vida y poner en orden todo lo que haya sido deteriorado en nuestro espíritu, por causa de vivir bajo las cadenas destructivas del pecado en la carne.
Lea Romanos 8:11-13

f) El Espíritu Santo quita todo rasgo de esclavitud de la carne pecaminosa que nos atormentaba atemorizándonos y nos regresa los derechos plenos y auténticos de hijos de Dios con dignidad.
Lea Romanos 8:14-17

CONCLUSION: Todo ser humano separado espiritualmente de Dios, es dominado por la naturaleza pecaminosa y está bajo la ley del pecado y de la muerte. Aún como cristianos a veces pensamos que nuestro nivel de vida cristiana es espiritual, pero está motivada y dominada por las cadenas carnales (Gálatas 5:19-21). Es probable que tu inicio en la vida cristiana fue en el espíritu, pero has notado una regresión en la vida carnal por alguna práctica en la carne. Es urgente que le permitas al Espíritu Santo romper todo dominio de cadenas en la carne y te levantes a vivir la vida abundante que Dios te dio.

REFLEXION:


¿Vives como hijo de Dios o como esclavo de la carne?

¿Qué ley opera en tu vida: La del pecado o la del Espíritu?

¿Aun como cristiano sigues viviendo dominado por alguna cadena carnal? Describe:


Publicado por restaurados @ 6:00  | Sanidad interior
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