lunes, 02 de abril de 2007
EL PERDÓN, LA PUERTA DE LA LIBERTAD
Efesios 4:32

OBJETIVO: Romper las cadenas de amargura por medio del poder que tiene el perdón, habilitando nuestra alma para amar.

INTRODUCCION: La liberación del gobierno tormentoso del alma herida radica en el perdón, muchos cristianos son oprimidos por el diablo, dando origen a cadenas de amargura por la ausencia de perdón.

El no perdonar afecta nuestra capacidad de dar y recibir amor.

El perdón es el factor determinante para mantener saludable la comunión y armonía con Dios y con nuestro prójimo.

En esta clase estudiaremos como romper las cadenas de amargura por medio del poder del perdón.

DESARROLLO:

1. La liberación de las cadenas de amargura radica en el perdón.

a) El perdón es un deber.
a. El perdonar para el cristiano no es simplemente una opción, sino un mandamiento divino. Lea Mateo 18:21-22.

b. El perdón se debe otorgar cuantas veces sea necesario. Lea Mateo 18:21-22.

c. Si no perdonamos no seremos perdonados por Dios. Lea Mateo 6:14-15.



b) Las consecuencias de no perdonar son:
a. Mantener vivo el rencor endurece el corazón hacia Dios y hacia el prójimo, abriendo la puerta a Satanás. Lea Mateo 18:23-35 y 2ª Corintios 2:10-11.

b. Retener la amargura y el resentimiento nos iguala y nos ata a la persona que nos hirió y a su naturaleza; con facilidad repetimos nosotros mismos los pecados que cometieron contra nosotros y aún en mayor escala. Lea Mateo 18:23-35

c. La persona que no perdona lleva consigo sus heridas cautivas por las ofensas del pasado y atada con la gente que la lastimo hace mucho tiempo atrás, el correr del tiempo no borra las ofensas, antes las arraiga amargamente aún más. Lea Efesios 4:26-27 y Filipenses 3:13


c) Las consecuencias de perdonar son:
a. El perdonar es una cualidad que nos identifica con la naturaleza divina. Lea Efesios 4:32.

b. Al perdonar renunciamos al pecado de juicio y venganza y entregamos ese derecho a Dios. Lea Romanos 12:19.

c. El perdón al prójimo le permite a Dios entrar a restaurar por completo el alma herida y aún el que hirió. Cuando soltamos el perdón sobre alguien dejamos en libertad a Dios para tratar con ambos para regresarlos a la comunión con él en unidad. Lea Marcos 11:23-26 y Mateo 18:19-22.


CONCLUSION: Las heridas más profundas muchas veces son provocadas de aquellos que más amamos y están más cerca de nosotros, produciéndose rompimientos y separación que en muchos casos son definitivos por falta de perdón.

La amargura sigue siendo una arma grande y poderosa del diablo para la destrucción de vínculos familiares y amistosos, empezando por una ofensa no perdonada que da pie a un resentimiento que luego se convierte en amargura, dando paso al odio agresivo.

Es necesario salir del gobierno del alma herida por medio de recibir el amor de Dios sanando nuestro corazón.


REFLEXION:

Enumere las relaciones que no están funcionando bien entre Usted y su prójimo.

Haga un análisis para encontrar la razón.

Ore a Dios y comprométase ante él a perdonar.

Perdone y pida perdón a la persona que Dios le ha indicado, con una actitud
reconciliadora y amorosa.


Publicado por restaurados @ 8:00  | Sanidad interior
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