S?bado, 21 de abril de 2007
Nubes espesas se formaban sobre las colinas al oeste, y rayos relampagueaban trazando surcos por el cielo. En un valle verde y exuberante m?s abajo, dos aves juntas en un establo actuaban de modo diferente. Aparentemente era semejantes en algunos aspectos, pero de hecho, las aves eran tan diferentes como el d?a y la noche. La gallina, con la cabeza hacia abajo y el pico ocupado en revolver la basura del corral, aument? su ritmo escarbando entre los escombros y la basura procurando insectos, migajas y restos de ma?z. Sabiendo que el tiempo era corto y que luego tendr?a que buscar refugio en la seguridad del establo, ella trabaj? fren?ticamente para adquirir el alimento antes que la furia de la tempestad se desatase.


Bastante extra?a era la apariencia y las acciones de la otra ave. Ella se pos? en un palo de la cerca, levant? la cabeza hacia el cielo, y sus ojos penetrantes y afilados parec?an buscar algo entre las nubes. Ella estir? sus alas desafiante, y r?fagas de viento casi la levantan del gallinero. Era una visi?n emocionante su envergadura magn?fica, y era f?cil ver que las plumas de sus alas que una vez hab?an sido cortadas para evitar que volase lejos, hab?an crecido nuevamente en toda su extensi?n. Era obvio que aquella ave no era una gallina.


AGUILA EN CAUTIVERIO


Lejos de la hacienda, en la cumbre de una monta?a, el hacendado hab?a tomado un huevo del nido de un ?guila. El lo hab?a colocado en el nido de una gallina para ser empollado. En el tiempo correcto el pich?n de ?guila naci? juntamente con una bella nidada de pollitos. Con mucha paciencia, ?l la cri? y procur? domesticarla, pero desde el principio, aquel "pollito" diferente no se ajustaba a la rutina de los otros pollitos ni de la gallina. El caminaba solo porque no encontraba ning?n compa?erismo con los otros pollitos ni con la gallina.

Desde el d?a en que sali? del huevo, no hab?a conocido otro ambiente m?s all? de la vida dom?stica. Con todo, en lo m?s profundo de si mismo, vibraba algo de la naturaleza salvaje y libre del ?guila que le dec?a que aquel ambiente no era su "hogar".


Como creci? mucho, sus alas fueron cortadas. Imposibilitado de volar, se posaba diariamente en el techo del corral y miraba hacia arriba. Su cuerpo estaba limitado a la tierra, pero su coraz?n estaba en el cielo.

Sin saber por que y sin tener como explicar, ?l o?a un llamado constante dentro de si hacia las grandes alturas, a los lugares celestiales.


SUBIENDO EN LAS ALAS DE LA TEMPESTAD


La joven ?guila estir? las alas que el hacendado olvid? de mantener cortas y con los ojos erguidos, ella vio otra gran ?guila que cabalgaba en las alas del viento muy por encima de las nubes de la tempestad. En aquel momento, sus o?dos captaron el sonido de un grito penetrante y afilado del ?guila que planeaba en el cielo. De repente, una r?faga de viento golpe? en sus alas extendidas y la levant? del poste donde estaba. Con un grito estridente de victoria y de libertad, ella dej? el terreno del establo para siempre y alz? vuelo para el cielo para conocer a sus semejantes.


LOS SANTOS AGUILAS.


Amado, espero que usted pueda ver adonde estoy yendo. Yo no estoy interesado en ?guilas o en cualquier otro tipo de ave por el propio bien de ellas, y ni Dios; pero El con seguridad, tiene mucho que decirnos sobre las ?guilas en la Biblia. Y lo que El tiene que decir es muy significativo con relaci?n a sus "santos ?guilas", el Cuerpo de Cristo, esos que son llamados con un llamado superior de Dios en Cristo Jes?s.


Aguila es el s?mbolo de cierta clase de cristianos. "...m?s los que esperan en el Se?or renovar?n sus fuerzas; subir?n con alas de ?guilas, correr?n y no se cansar?n, caminar?n y nos e fatigar?n". (Isa?as 40:31). El proceso de "ascensi?n a lo alto" es importante y necesario para los hijos de Dios, los cuales deben ser alzados al trono de Dios, conformados a la imagen del Hijo de Dios para gobernar y reinar con ?l para siempre. Pero solo llegan a esto aquellos que perseveran en Su presencia hasta que la gloria que brilla en Su faz suplante la imagen del terrenal y revele la imagen de Su Rey Divino.


No todos los que disfrutan las bendiciones de la gracia de Dios y creen en Jes?s, el Cristo, para salvaci?n de sus almas, conseguir?n destruir los ?dolos de la tierra que se levantan en el templo de sus corazones, y estar?n dispuestos a pagar el precio para ir con Dios a los lugares celestiales. Pero Dios predestin? a aquellos a quienes ?l de antemano conoci?, y ?l decret? que su gloria ser? manifestada en ellos. ?Que oportunidad!, ?Que gloria!, ?Esto es lo que es un llamado superior!. ?Alabe a Dios por sus insondables riquezas, y por su amor y clemencia para con los hijos de los hombres!


?GALLINAS Y AGUILAS?


Las gallinas tambi?n son s?mbolos de personas, Una de las pocas veces que la Biblia se refiere a las gallinas es cuando Jes?s las us? como ejemplo de las personas en Jerusal?n que no pod?an o?r su mensaje ni pod?an atender a su llamado. Ellas viajaban en grupos, en bandos, y estaban presas a la tierra. Ellas manten?an sus ojos en las cosas de este mundo y escarbaban buscando una simple existencia, sin nunca erguir sus cabezas para ver lo que es de lo alto. Ellos com?an las migajas que les lanzaban, y golosamente buscaban m?s en el terreno del gallinero abarrotado, para llenar sus barrigas, y mucho de lo que com?an era impuro. Por ser la gallina un ave sucia por naturaleza, ellas comen cosas muertas y otras inmundicias. Por un lado, ellas est?n amarradas a su existencia y por otro, est?n limitadas por cercas y satisfechas con eso.


M?s el ?guila no, porque ella hered? una naturaleza que no puede sobrevivir en el cautiverio limitada por las dimensiones finitas de un gallinero. Para ser feliz y cumplir su prop?sito en la vida, ella debe ser libre y planear en los grandes espacios abiertos entre las nubes del cielo. All? encima, ella parece solitaria, porque no son muchos los que osan subir a tales alturas, m?s el ?guila no se preocupa, porque no es de su naturaleza mezclarse con las multitudes o con la mayor?a.


CARACTERISTICAS DE LOS SANTOS AGUILAS


Podemos aprender mucho sobre nuestro llamado divino si consideramos lo que la Biblia dice sobre las ?guilas. Dt. 32:11 nos habla como el ?guila joven tiene su introducci?n a la pr?ctica de planear en los cielos. Que los "santos ?guilas" oigan cuidadosamente. Nos dice que el ?guila madre "despierta su nido", "planea sobre sus hijos", "extiende completamente sus alas" y "los lleva sobre sus alas".


Llega el tiempo cuando la joven ?guila tiene que dejar el nido y planear con sus propias alas. Pero mirando hacia abajo, de las alturas de la cumbre de la monta?a, ella no se siente preparada para lanzarse en tal emprendimiento que para ella es nuevo y peligroso. Ella "no anduvo por ese camino antes", y est? reticente a partir. En eso, el ?guila madre comienza a ponerle las cosas inc?modas. El nido es tan c?modo, tan seguro, tan confortable, y ella est? tan satisfecha en aquel lugar. Ella no quiere ni o?r hablar de ese asunto de "experimentar sus alas". As?, el ?guila madre desarma el nido, rompe la cama c?moda y quiebra las ramas hasta arruinar la estructura del nido. En otras palabras, ella comienza a hacerle la vida insoportable, lo que antes era tan agradable.


Santos de Dios, ?parece que Dios lo est? tratando muy severamente?.

??l est? rompiendo su nido c?modo y confortable?.

?El lugar en Dios que una vez satisfizo una necesidad en su vida, ahora parece ?spero, apretado e inc?modo?,

?Que est? pasando?.

?El Se?or est? empuj?ndolo hacia afuera de su isla de confort y lanz?ndolo en alturas las cuales usted nunca so???.

?Aquellas varas firmes al borde del nido que le serv?an de protecci?n, parecen ahora como pu?ales que le causan dolor y sufrimiento?

?Usted quiere saber cual fue el problema y tal vez hasta dude que est? en la voluntad de Dios?.


Pues no dude m?s, y espere con fe en la pr?xima gran obra de Dios en su vida. No es la ira de Dios que trata de destruirlo. Es el amor y la sabidur?a de nuestro Dios tratando de llevarlo a dar otro gran paso en el plan y prop?sito de Dios para su iglesia. Nosotros, por naturaleza, adoramos la seguridad. El Se?or tiende a hacernos sentir totalmente inc?modos en nuestro "nido" para llevarnos a lanzarnos en jornadas espirituales pioneras en los cielos.


EL BATIR DE LAS ALAS.


A?n as?, el ?guila joven no quiere dejar el nido da?ado y destruido. Por tanto, el ?guila madre comienza a planear y a batir sus alas encima de sus hijos. En otras palabras, el ?guila madre comienza a azotarlos con sus vientos. Las alas debajo de las cuales el ?guila joven una vez se escondi? de todo peligro, ahora parece haberse tornado en sus mayores enemigas. ?Que terrible cambio de eventos!. Para escapar de esas alas terribles, ella escala al lado del nido, pero el ?guila madre extiende sus alas por el borde del nido, solo le resta subir sobre la espalda de la madre. Ahora, adonde ella fuere, el pich?n ir?. Porque el nido dej? de ser un lugar seguro, la "casita calentita" que una vez fuera acogedora.


Vea ahora al ?guila madre, vea como ella planea en lo alto del cielo con una peque?a ?guila que teme por su querida vida. Muy encima de las nubes va ella y, de repente, sin advertencia alguna, ella encoge sus alas y sale de debajo de la peque?a ?guila, dej?ndola suelta en el aire. Ella grita de terror mientras cae por el vac?o, m?s, instintivamente, sus alas se estiran y procuran tocar el aire. Cayendo, cayendo y cayendo, ella va cayendo mientras que sus alas sin experiencia no funcionan lo bastante como para sostenerla. Cuando parece que toda la esperanza est? perdida, y ella est? a punto de estrellarse contra las piedras de abajo, el ?guila madre se coloca debajo de ella y la lanza para arriba con sus alas.

?Gloria a Dios!, ?Que alivio!, De nuevo en las alturas, ellas planean. El pich?n sobre las alas de la madre. Que sentimiento glorioso!. Pero cuando ella piensa que todo est? bien de nuevo, que ella est? sentada en la cima del mundo, el ?guila madre vuelve a dejarla suelta en el aire. Y comienza nuevamente todo. Pero esta vez, las alas del pich?n comienzan a funcionar un poco mejor, torn?ndose un poco m?s fuerte, hasta que, finalmente, ella aprende a tomar las corrientes de aire y planear por si misma, no necesitando m?s que la madre vigile su vuelo, Ella ya no es m?s un pich?n, ?ella es un ?guila!


Comentarios

Me hicieron llorar! 

Publicado por Invitado
Viernes, 01 de junio de 2012 | 20:18