domingo, 22 de abril de 2007
LA CAIDA DEL REBELDE

A veces el pichón de águila es sacado del nido pero se rehusa a volar, no quiere probar sus alas. Toda vez que la madre lo suelta en el vacío, se queda quiete esperando que el águila madre lo tome sobre sus alas y lo lleve nuevamente a las alturas. El proceso es repetido hasta que el águila madre se convence de que no hay ninguna esperanza para él, que ella no puede enseñarle a volar con sus propias alas. Si fuese una gallina alguien cuidaría de él, lo alimentaría y lo protegería; pero, es un águila. O aprende a planear solo, o pasa hambre hasta la muerte, o se transforma en una presa de animales salvajes. Conociendo esto, el águila madre lo lleva a lo alto del cielo para un último paseo. Entonces, con un graznido salvaje de dolor y decepción, ella se encoge en el espacio saliendo de debajo del pichón. Vuela muy lejos, y lo deja caer a la muerte sobre las afiladas piedras de abajo.

Los santos águilas tiene un entrenamiento especial para cada uno. El temblor de Sus alas nos hace pensar, a veces, que El nos va a conducir a la muerte. Pero la Biblia dice que si nosotros no recibimos su corrección, es una buena señal de que no somos sus hijos. Cuando queremos finalmente dejar el nido y confiar completamente en Él, entonces, Él nos lleva a las alturas de gloria nunca antes experimentada. Entonces todo nos parece maravilloso, y nos regocijamos en nuestras nuevas y gloriosas experiencias. Entonces, de repente, el sustento huye de nuestros pies y nos encontramos en el vacío, y Él ya no está más allí.

A medida que vamos cayendo de las alturas desbordantes de gloria a las profundidades de la oscuridad y la desesperación, agitamos nuestras débiles alas desesperada e inútilmente, e imaginamos: ¿Porqué Dios nos dejó perecer de esta forma?. De repente, ¡allá está Él!, nos ampara con sus alas de águila y nos lleva nuevamente a los cielos. Nuestra fuerza y alegría retornan solo para ver que el proceso debe ser repetido muchas veces más, hasta que, finalmente, nos sintamos capaces de usar nuestras "alas" dadas por Dios, y nos sostengamos en las alturas por el poder de Su fuerza dentro de nosotros.

Sin embargo, algunos a los cuales es ofrecida la filiación como santos águilas, se rehúsan a caminar en esta dimensión, y se revelan contra el proceso de Dios. Se resienten cuando son colocados en la hornalla de fuego. Ellos aman el nido en las alturas, la seguridad de las alas del Padre, y menosprecian la corrección, la disciplina y la necesidad de aprender a sustentarse solos en las alturas. Él es paciente, longánimo; trabaja con ellos dándole oportunidad tras oportunidad. Pero algunos no aprenderán, y en su espíritu de rebeldía no se rendirán al deseo de Él. Así, finalmente, Él los dejará caer a la destrucción en las piedras escarpadas de una naturaleza terrenal y carnal. ¿Usted ya los vio?. Yo también.

Quise saber como fue que esos que una vez planeaban entre las estrellas pudieran caer a tan bajos niveles y llegar a ese lamentable fin. ¿Cómo es que algunos que tuvieron tal revelación, tales dones y ministerios maravillosos, pudieran llegar al punto de aceptar doctrinas heréticas del enemigo?, O liquidar sus ministerios y vender el don de Dios a cambio de fama y fortuna?

Esto ha pasado y usted lo sabe. Esto no quiere decir que la revelación del Espíritu Santo que hayan tenido fuera errada, ni los aparta de la realidad del don que Dios les dio. Hubiera sido mejor si hubieran permanecido como gallinas y en la seguridad del gallinero. Pero ellos oraron para ser águilas y Dios les respondió. Sin embargo, durante las pruebas de vuelo les brotó la naturaleza rebelde y no se sometieron a los procesos y a la disciplina del Espíritu Santo, y cayeron.

Una gallina puede caer de un palo del gallinero o hasta salir fuera, pero ella nunca cae de muy alto ni llega muy lejos, porque nunca sube a grandes alturas. Pero cuando un águila cae, lo hace por un camino largo y su caída es vista por muchos. Pero eso es necesario, amado, porque ningún rebelde debe estar entre esos que hacen los nidos en la cumbre de las montañas y planean sobre las nubes tormentosas.

APRENDIENDO A MOVERSE EN LOS LUGARES CELESTIALES.



Aquellos que resucitaron en Cristo deben dominar los cielos, porque es allá donde está el trono. Muchos cantan: "Yo volaré.", y sueñan con un arrebatamiento que los sacará de esta maldita tierra pecadora, y los llevará más allá de la luna, en los insondables cielos azules, a algún punto geográfico de este universo físico, donde ellos participarán en un gran banquete con derecho a todo tipo de golosinas para comer. Ellos no saben nada de los propósitos de Dios para sus santos águilas que, a la verdad, serán elevados hasta el trono para dominar y reinar. Más la hora es ahora, y el Espíritu está develando y revelando secretos escondidos en su palabra para los que son llamados con el llamado superior de Dios en Cristo Jesús.

De esa forma, Él nos está enseñando a movernos en los lugares celestiales. A veces esto es terrible, pero su presencia gloriosa está allá, confortándonos y levantándonos. ¡Alabado sea el Señor!



El terreno de la gallina es muy limitado. Se puede ir hasta un cierto punto, nunca más allá del límite determinado. Las que son de la Hacienda de los Placeres deben permanecer en el redil de la Hacienda de los Placeres, y las que son de la Chacra Babilonia, tienen que permanecer en la Chacra Babilonia, nadie debe apartarse del lugar que le fue asignado. Sería un escándalo si las gallinas del Coronel Pedro se escaparan a la Chacra del Dr. Lucero, comiesen de su maíz y pusiesen los huevos en el lugar equivocado. No importa si usted está en el redil Metodista, Bautista o Pentecostal. Usted puede cacarear y gritar de alegría propagando las ventajas de su terreno de gallina en particular, sobre los otros, mientras permanece confinado al espacio fijo que le fue determinado para quedarse.

Pero las águilas no son así. Ningún terreno de gallinas puede retenerlas. Ponga un águila en una jaula y ella morirá. Ella solo puede vivir y encontrar felicidad en la libertad de los cielos abiertos. Hay muchas moradas donde las águilas se reúnen: Revelación ilimitada ; la verdad fluye como un poderoso río; no hay creencias, estatutos, reglamentos ni declaraciones rígidas que separen el Cuerpo de Cristo. Apenas hay un dulce compañerismo entre todos los que habitan en estas alturas; no existe ninguna división ni lìmites artificiales diseñados por el hombre. Adoración celestial, Dones del Espíritu, Liberaciones gloriosas están al órden del día aquí. La rutina monótona y estúpida del terreno de gallinas del sistema religioso, para los que suben con alas de águilas a este lugar en Dios, es para siempre una cosa del pasado. ¡Que variedad de tesoros gloriosos en el Espíritu Santo hay para aquellos que osan creer, los cuales "son llamados según su propósito".

LOS ISMAEL Y LOS ISAAC

Algunos pueden no creer que esto sea verdad. "Nosotros sabemos lo que tenemos ahora", ellos dicen: "Nosotros podemos ver lo que tenemos, puede no ser mucho, pero es lo que tenemos; no podemos ver este sueño fantástico que tu estás deseando", "mejor un pájaro en la mano que mil volando", "No dejaremos el presente órden, a menos que veamos algo real y mejor".

Abraham tuvo a Ismael. Isaac era solo una promesa, pero era una promesa de Dios. Fue Abraham quien dijo: "Ojalá Ismael viva delante de Ti, oh Dios", Pero Dios le dijo: "En Isaac te será llamada descendencia". Ismael era un guerrero poderoso para ser admirado por el hombre natural; era productivo y era hijo de Abraham; pero él era hijo de la rebeldía, y se burlaba de Isaac cuando este destetó, y Dios lo rechazó.

Por muchos años Isaac, fue solo una promesa, algo que parecía imposible de hacerse realidad. ¿Como se cumpliría tal promesa?. Sin embargo, él solo hizo confundir las cosas. Dios veló para que esas promesas se cumplieran. Poco sabemos sobre la infancia de Isaac. Solo que fue circuncidado, que creció, y fue destetado. Gloria a Dios!, por los que hoy están siendo destetados de la leche de las viejas tradiciones, y están comenzado a comer el alimento sólido de la Palabra de Dios!

Isaac era un niño de espíritu sumiso. El subió a lugares altos con su padre y, cuando él subió al monte Moriah, alegoricamente, el volvió con una vida renovada. El se estaba viendo a la imágen de aquel que había sido muerto antes de la fundación del mundo.

Oh amado, no se conforme con la existencia terrena de Ismael. La vida de Isaac está esperando por aquellos que creen en ella. Puede demorarse, pero recuerde, Dios puede tardar pero nunca faltar. Este llamado superior es para los que con paciencia y fe no se conformarán con menos que aquello que es la verdad y la realidad. ¡Aleluya!


Comentarios
luis excelente dios bendiga
Publicado por Invitado
sábado, 01 de agosto de 2009 | 17:12
Así, como las águilas... Gloria a Dios!
Publicado por Invitado
sábado, 26 de diciembre de 2009 | 15:44
Así, como las águilas... Gloria a Dios!
Publicado por Invitado
sábado, 26 de diciembre de 2009 | 15:45