S?bado, 12 de mayo de 2007
Creo que es indispensable que cada creyente tenga metas en la vida, muchas personas simplemente se conforman con existir, caminan porque tienen que caminar, comen porque tienen que comer, pero sus vidas carecen totalmente de prop?sito, no tienen ninguna direcci?n; ni saben de donde vienen ni saben a donde van, y vienen a ser como veletas llevadas por cualquier viento de doctrina.

Alguien dijo: El que apunta a la nada, a la nada llegar?. Otros est?n preocupados en lo que hacen para Dios, esto es importante pero el prop?sito divino va un paso m?s all?, lo que Dios quiere que nosotros seamos en El. Dios nos dio una gran meta y nos coloc? el ideal perfecto: la perfecci?n. ?Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.?
Cuando Dios nos dice: Mi voluntad es que t? seas perfecto, como mi Padre que est? en los cielos es perfecto, posiblemente creemos que est? demasiado lejos para cada uno de nosotros, y que jam?s podremos alcanzarla. Yo creo que Dios nunca nos da una meta que nosotros jamas podamos cumplir. El nos coloc? ese modelo, alcanzar la perfecci?n al mismo nivel del Padre. Lamentablemente muchos creyentes se han preocupado de cuidarse de aquellas cosas que aparentemente son graves, tales como el adulterio, la fornicaci?n, la embriaguez, los abortos, etc., pero han descuidando aquellas ?reas peque?as en su vida y ahi vienen las palabras que dijo el sabio Salom?n: ?Las zorras peque?as echan a perder las vi?as?, y muchos creyentes con grandes ministerios y con liderazgos potenciales muy fuertes han ca?do por peque?as actitudes, yo las puedo determinar como peque?as indiscreciones, que entraron en sus propias vidas.

El prop?sito divino es que nosotros pasemos por el fuego, por el agua, que seamos probados, esto es necesario porque determina la clase de car?cter interno que hemos adquirido. Generalmente lo que somos internamente es expresado con nuestras palabras, nuestros pensamientos y con nuestros actos de ah? que el mismo Se?or Jesucristo nos dio como el term?metro de como estamos internamente, que varios de los aspectos los encontramos en el mismo serm?n de la monta?a, por ejemplo, Mateo 5:27-28: ?O?steis que fue dicho: No cometer?s adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulter? con ella en su coraz?n.?
En la antig?edad se castigaba era el acto, el Se?or Jesucristo dice que no es el acto el que en s? demuestra el pecado, el Se?or habla de la intenci?n del coraz?n. Hay personas que nunca cometen adulterio, que nunca cometen fornicaci?n, porque no han tenido la oportunidad de hacerlo, pero si tuvieran la oportunidad ya lo habr?an cometido, la actitud interna del coraz?n de ellos est? determinando el car?cter que ellos tienen.
Muchos creyentes tienen una naturaleza pecaminosa oculta que no la han llevado a la cruz del calvario y no la han querido destruir, por esta raz?n el Se?or nos manda que entremos en esa guerra para quebrantar aquellas actitudes que destruyen nuestro car?cter, que est?n afectando y minando nuestras vidas internas.



Publicado por restaurados @ 10:22  | Reflexiones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios