miércoles, 30 de mayo de 2007
“Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 32pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”.
Lucas 22:31

Dios quiere hacer de cada una de nuestras vidas algo especial. Hay momentos en que no entendemos los cambios de Dios.

En la Palabra de Dios leemos la historia de un siervo quien Dios le cambió el tiempo:

“Vuelve y di a Ezequías… (6) 'Y añadiré quince años a tu vida, y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria; y defenderé esta ciudad por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.” (9) Respondió Isaías: Esta será la señal del SEÑOR para ti, de que el SEÑOR hará lo que ha dicho: ¿avanzará la sombra diez grados o retrocederá diez grados? (10) Y Ezequías respondió: Es fácil que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados.
2 Reyes 20: 5, 6, 9- 10

Dios a cada uno de nosotros sus hijos nos habla a través de señales, porque quiere restaurarnos. Posiblemente en este tiempo en cada uno de nosotros Dios esta moviendo nuestro árbol (figura de nuestra vida) para hacer caer cada uno de los frutos que no le son agradables a El. Porque nosotros no comprendemos el proceso por el cual Dios permite que atravesemos; hay momentos en los cuales nos encontramos en toda clase de abundancia, otros tiempos de escasez (material, espiritual, económica entre otras) y otros caminamos por otros tipos de desierto en nuestra vida.

“Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto, y le hablaré al corazón. (15) Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza. Y allí cantará como en los días de su juventud, como en el día en que subió de la tierra de Egipto. (16) Sucederá en aquel día--declara el SEÑOR-- que me llamarás Ishí y no me llamarás más Baalí. (17) Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres”.
Oseas 2: 14

A continuación mencionaremos algunos propósitos por los cuales somos llevados al desierto:

1. Porque hemos permanecido lejos de Dios y necesitamos reconocer en nuestro corazón que con Jesús la tempestad se calma. Cuando nosotros caminamos por un desierto no vemos el camino hacia donde dirigirnos, no vemos el fruto que llegaremos a dar y expeler a otros.

2. Para hablar a nuestro corazón y hacernos ver lo que hace falta en nuestro corazón y en nuestra vida y que solamente El puede llenarnos a plenitud.

3. Porque es un tiempo de prueba. Muchas veces vivimos tiempos gloriosos, y Dios permite tiempos de derrota también compartirles a otros, no solo las victorias y los manantiales sino también los fracasos para comprender a otros y ser misericordiosos con ellos.
Aunque nosotros no lo creamos, Dios permitirá que nos gocemos de nuestro fruto al salir del desierto.

Nuestras Armas en el Desierto

Cuando nos encontramos en tiempo de desierto, la mayoría de veces nos sentimos solos, apartados, tristes, que nadie comprende ni nos entiende y nos olvidamos que Dios:

“No quitó de delante del pueblo la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego durante la noche”.
Exodo 13:22

Con el propósito que no sintiésemos frío y para que nos sintamos cobijados y protegidos cuando es necesario, por medio de la columna de fuego.

Existen siete elementos que nosotros podemos utilizar durante el tiempo de desierto, los cuales mencionaremos a continuación:

Ø Su sangre
Ø El nombre de Jesús
Ø Su Espíritu Santo
Ø La palabra de Dios
Ø La alabanza y la adoración
Ø El amor de Dios
Ø El ayuno y la oración

Si nos encontramos en tiempo de desierto es para:

ᚼ Ya no sentirnos lejos de Su presencia, ni de El.
ᚼ Mostrarnos quien es nuestro Dios, en quien hemos decidido confiar.
ᚼ Darnos de beber sobrenaturalmente. Porque allí se destapan los pozos. Según leemos en Génesis 16:7 y 21:15 Agar se sintió cerca de Dios y por ello le nombró al pozo: “el pozo del viviente que me ve”.
ᚼ Entregar lo que más amamos.
ᚼ Conocer a Dios como nuestro esposo.
ᚼ Alzar nuestros ojos a El y creer en nuestro corazón que Dios nos puede sacar de allí.

“En aquel día haré también un pacto por ellos con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y haré que ellos duerman seguros. (19) Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasión; (20) te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás al SEÑOR. (21) Y sucederá que en aquel día yo responderé--declara el SEÑOR--, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra”.
Oseas 2: 18- 21

El versículo 21 quiere decir lo siguiente, cuando nosotros oremos, nada se va a interponer entre nuestra oración y Dios. Al encontrarnos en ese momento de intimidad estaremos cerca de nuestro Dios, cuando le hablemos El dará orden desde los cielos para que nosotros podamos comer trigo, el cual es figura de la palabra (Dios siempre mandará a alguien para darnos aliento), mosto, es gozo y aceite es unción.

¿Nos encontramos en desierto? ¿Tenemos fruto en nuestras vides, semilla para sacar aceite y trigo? Si no, es porque Dios está hablando a nuestro corazón y por ello nos dejó solos por un breve momento. A veces Dios quiere tratar con nosotros en la soledad y por ir en busca de otros no escuchamos la voz de Dios.

En esta oportunidad, entiendes todo lo que esta sucediendo a tu alrededor y en tu propia vida?

Dios tendrá compasión de cada uno de nosotros y nunca nos fallará. Nosotros podremos llegar tarde o no llegar a una cita con El pero Dios no falla, el hombre si por su naturaleza humana.

Cuando salgamos del desierto no veremos las situaciones, circunstancias y personas de la misma manera. Nuestros ojos verán lo que viene para nosotros, las bendiciones abundantes de parte de Dios, la prosperidad a nuestra vida y Dios comenzará a levantarnos. Para que esto suceda necesitamos creer. Quienes no reciben sus bendiciones es porque no están peleando por ellas.

Si cada uno de nosotros estamos pasando un desierto en el cual sentimos que todo esta terminando, es porque Dios quiere que nosotros dependamos totalmente de El.

Lo que Dios quiere de nosotros es una dependencia plena de El y de Su Palabra.

Dios nos sacará del desierto, porque nos llevó para hablar a nuestro corazón. Ciertamente nos dejó solos (sin, amigos, hermanos y sin Pastor) porque, es necesario tener intimidad plena con El.

En esta oportunidad Dios nos dice a cada uno de nosotros:

“Cuando yo trato de hablar al corazón de mis hijos, los llevaré al desierto pero, habrán quienes van a tratar de desviar su atención y entonces seguirán a baales (dioses)
Sólo quien conozca el propósito por el cual lo llevé a ese lugar saldrá victorioso”.

Publicado por restaurados @ 6:00  | Reflexiones
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Comentarios
Dios les bendiga en todo y añada gracia sobre gracia, muy bueno el artículo acerca del Desierto, muy apropiado en estos tiempos dificiles en la vida de todo creyente genuino.AMEN. Freddy Rodríguez, República Bolivariana de Venezuela,
Publicado por Invitado
miércoles, 25 de noviembre de 2009 | 1:42